sábado, 8 de septiembre de 1990

En recuerdo de una amiga

Publicaba en 1985 esta carta al director Carme Balagué Peláez en El País.

Como amiga y compañera de la doctora Elisenda Portabella, asesinada por el Ejército hondureño el 2 de junio 1984, quiero manifestar mi indignación por la política exterior española y por la diferencia de tratamiento informativo que mereció su muerte con la de Martínez Liste en Guinea Ecuatorial. En ambos casos se trataba de súbditos españoles muertos fuera de sus fronteras, uno de profesión no del todo clara; la otra, una doctora dedicada íntegramente a la ayuda a los necesitados. En ambos, la causa ha sido la barbarie de Gobiernos para quienes la vida humana no tiene ningún valor. Sobre Martínez Liste, el ministro Morán ha elevado una enérgica protesta ante las autoridades de Malabo y está decidido a averiguar la verdad. Para Elisenda, sólo un débil quejido, quizá para que no perdamos puntos en el asunto Contadora. Estaba en Tegucigalpa cuando mataron a Elisenda, recién acabado mi contrato con Médecins Sans Frontiéres, y pude comprobar cómo nuestros embajadores continúan siendo viejos residuos no ya del franquismo, sino del nazismo. En el caso Elisenda, el embajador español se negó a albergar en la embajada al cadáver, diciendo textualmente que era una guerrillera. El cadáver fue enterrado en San Marcos de Ocotepeque y no pasó por la embajada: el señor embajador puede estar contento. Días más tarde, el mismo embajador escribía una nota de pésame a Jordi Pujol lamentando "la muerte de una abnegada mujer que dio su vida para ayudar a los que la necesitaban". Esa hipocresía y cinismo deben conocerse por la opinión pública. Y ni siquiera se ha exigido el esclarecimiento de los hechos que rodearon la muerte ni la repatriación del cadáver.

martes, 24 de julio de 1990

Para la historia: miembros de CCOO se solidarizan con huelga bananera

Fuente (EFE, 24-07-1990)
Delegados de la Confederación Sindical Comisiones Obreras (CCOO) de España se solidarizaron con los trabajadores bananeros hondureños que cumplen hoy treinta días de huelga.
 
El respaldo público lo brindaron obreros españoles que se encuentran en Honduras para conocer la situación del sindicalismo y tratar de fortalecer vínculos bilaterales.
La delegación española se informó en particular de la huelga que desde junio pasado mantiene el sindicato de trabajadores de la Tela Railroad Company, subsidiaria de la transnacional bananera estadounidense Chiquita Banana.
Andrés Mellado, encargado de CCOO para América Latina, subrayó que "apoyamos solidariamente a los trabajadores bananeros en la lucha reivindicativa que enfrentan".
"Todas las demandas concernientes a incrementos salariales y mejores condiciones de vida y trabajo de los compañeros bananeros son justas", destacó Mellado. El dirigente de CCOO señaló la necesidad de que el Gobierno hondureño "sea sensato" al hacer frente al conflicto, puesto que "atacar a los sindicatos es atacar la democracia".
Después de finalizar su apretada agenda de entrevistas con líderes obreros hondureños de diferentes tendencias, la delegación española proseguirá esta semana su gira por América Central.