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lunes, 13 de octubre de 2025

CCOO en el XI congreso de la CUTH

El compañero Félix Ovejero participó en el XI congreso de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras, representando a CCOO y al Instituto Paz y Solidaridad de la Fundación 1º de Mayo, quien expresó su alegría de volver a Honduras y afirmó sentirse “como en casa” junto al movimiento sindical hondureño: "Qué capacidad de movilización, de propuesta y qué militancia tiene la CUTH, actor necesario para las reformas sociales y la consolidación de la democracia, la seguridad y el respeto de los derechos humanos en Honduras".

"Queríamos hacer un reconocimiento y esta visita al Congreso de CUTH es un reconocimiento al papel que que tiene el movimiento sindical hondureño. Para la democracia, para el respeto de los derechos humanos, para la integración de las mujeres, para la mejora de las condiciones laborales. Para que el mundo de la política sitúe en el centro de sus políticas el trabajo y el movimiento sindical. 

No podemos olvidar los principios y los valores a los que enfrentamos el movimiento sindical a nivel internacional, ni la necesidad de tener un movimiento sindical internacional fuerte, con participación de organizaciones como la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras o las Comisiones Obreras de España. Fuerte a nivel internacional, pero también en las Américas, a través de la Confederación Sindical de trabajadoras y trabajadores de las Américas (CSA)". 

O como decía recientemente Ovejero, Adjunto a la Secretaría de Internacional y Cooperación de CCOO, en Montevideo, "es momento de unir a los sindicatos internacionales para contrarrestar a la extrema derecha".





sábado, 28 de enero de 2023

Programa Vasco de Protección para Defensoras y Defensores de Derechos Humanos

El Programa Vasco de Protección para Defensoras y Defensores de Derechos Humanos es una herramienta de solidaridad política cuyo objetivo es contribuir a la protección de las personas defensoras de derechos humanos que trabajan en contextos de persecución y amenazas. A ese objetivo dirigimos nuestros esfuerzos durante el periodo de acogida en Euskadi y desde ahí se plantea la visita de la Delegación Vasca a terreno.

Del 25 al 28 de enero ha tenido lugar la visita de seguimiento en Honduras a defensoras y defensores de DDHH participantes en el Programa Vasco de Protección. Entre los integrantes de la delegación está CCOO a través de su ONGD Paz y Solidaridad.


Descarga el informe recoge las principales conclusiones extraídas en el marco de la visita de seguimiento a defensoras y defensores de DDHH participantes en el Programa Vasco de Protección.

Se reunieron en Tegucigalpa
  • Sociedad civil: Honduras Diversa, Mujeres Diversas, Calidad de Vida, CNTC, CESPAD, CODIMCA, COFADEH, CONJUVEH, ERIC, INEHSCO, La Vía Campesina, Red Nacional de Defensoras de DDHH, Reportar Sin Miedo.
  • Protección internacional: PBI Honduras, Protection International Mesoamérica.
  • OACNUDH (representante país).
  • Instituciones hondureñas: comisiones del Congreso Nacional, CONADEH, Secretaría de Derechos Humanos.
  • Embajada de España en Honduras y AECID.
Principales conclusiones del informe:
  1. Preocupación grave por asesinatos de personas LGBTIQ+ (43 muertes violentas en 2022).
  2. Preocupación por amenazas, desalojos y criminalización de defensores de tierra/territorio, pueblos indígenas y garífunas (17 defensores asesinados en 2022, Guapinol entre los casos recientes).
  3. Valoración positiva de la derogación de la Ley ZEDE, pero preocupación por litigios pendientes.
  4. Alarma por feminicidios (252 en 2022, 95% de impunidad).
  5. Llamado a avanzar en derechos sexuales y reproductivos (acceso a PAE).
  6. Preocupación por el estado de excepción decretado en diciembre 2022 y su uso desproporcionado.
  7. Saludo al memorando ONU-Gobierno para crear la CICIH (comisión anticorrupción).
  8. Compromiso de seguimiento, extensivo también a COFADEH e INEHSCO (de misiones vascas anteriores de 2017 y 2019).

martes, 11 de junio de 2019

Apoyo de la Sección Sindical de CCOO en MAPFRE a la cooperación sindical

  • Los fondos donados por la SS CCOO-MAPFRE se destinarán al Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), organización a la que estaba vinculada la activista Berta Cáceres.




La Sección Sindical de CCOO en MAPFRE cuenta con 20 años de camino recorrido en la defensa de los derechos de trabajadores y trabajadoras de Mapfre. Al mismo tiempo, ha ido consolidando su compromiso en materia de cooperación al desarrollo apoyando, con ocasión de sus plenarios, iniciativas a través de Paz y Solidaridad. El 4º Plenario (2015) concretó su apoyo donando fondos al proyecto “Consolidación del poder de los trabajadores y trabajadoras de Haití mediante la sindicalización y la acción conjunta”, articulado a través de la Confederación Sindical de las Américas. Actualmente, el 5º Plenario ha formalizado su apoyo mediante la donación de los fondos al COPINH a sugerencia del Instituto Paz y Solidaridad de la Fundación 1 de Mayo.

La cooperación sindical que se articula desde Paz y Solidaridad prioriza:

  • La defensa de los derechos laborales y sindicales.
  • El trabajo digno y con derechos
  • La igualdad de género entre hombres y mujeres, entre países y entre generaciones

La actividad de Paz y Solidaridad se centra un principio: fortalecer a los sindicatos como agentes de desarrollo para avanzar hacia sociedades más justas y equitativas, garantizando derechos laborales individuales y colectivos.

Las principales cuestiones a las que hace frente la cooperación sindical en América son:

- amplias tasas de informalidad laboral

- importantes niveles de pobreza,

- movimientos migratorios entre países latinoamericanos, por personas desprovistas de derechos

- vulneración de derechos fundamentales, y violencia generalizada

- desigualdad en términos de pobreza, pero también entre hombres y mujeres

- los asesinatos de personas sindicalistas y defensores de derechos humanos.

Ante esta situación generalizada en todos los países de América Latina, apoyos como el de la Sección Sindical de CCOO en MAPFRE resultan claves para sostener el trabajo de personas que día a día afrontan las dificultades más básicas, e incluso el riesgo de perder la propia vida en su trabajo por los derechos de los pueblos. Una de estas personas, cuya vida fue segada en el camino de la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y medioambientales, fue Berta Cáceres.

Berta Isabel Cáceres Flores fue una líder indígena Lenca, feminista y lideresa del movimiento popular hondureño. Por su resistencia al modelo extractivo y defensa de los derechos del pueblo Lenca fue reconocida y ganó el Premio Medioambiental Goldman, el máximo reconocimiento mundial para activistas de medio ambiente. Menos de 1 año después de recoger el premio, Berta fue asesinada, el 2 de marzo de 2016, con 45 años, siendo Coordinadora General de COPINH. Su fuerte lucha contra el Proyecto Hidroeléctrico “Agua Zarca” de la empresa Desarrollos Energéticos SA -DESA- le costó la vida. Su asesinato ha sido fuertemente condenado por CCOO y por su Fundación 1 de Mayo, así como a nivel internacional.

La organización a la que se destinarán los fondos donados por la SS CCOO-MAPFRE es el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), fundado en 1993 por, entre otras personas, Berta Cáceres. El COPINH es una organización social y política, de carácter indígena, sin fines de lucro, pluralista, amplia, solidaria y unitaria de la zona sur-occidental de Honduras con incidencia nacional. Es una instancia que facilita la reivindicación y reconocimiento de los derechos políticos, sociales, culturales y económicos. sus pilares de lucha: el anticapitalismo, el antipatriarcado y el antiracismo.

Desde la Fundación 1 de Mayo se reconoce el compromiso de la Sección Sindical de Mapfre, defendido por su secretaria general, María Luisa López Alba, y apoyado por toda su Ejecutiva, a la que se felicita tras su nombramiento en este 5º Plenario recientemente celebrado.

lunes, 27 de junio de 2016

El Gobierno de Honduras debe ser contundente en la lucha contra la impunidad

Tras la convocatoria internacional que tuvo lugar el pasado 15 de junio, un conjunto de organizaciones sociales, entre las que se encuentra la Confederación Sindical de CCOO y la Fundación Madrid Paz y Solidaridad, han entregado un escrito en la Embajada de Honduras en España planteando, de manera formal, algunas reclamaciones en relación al esclarecimiento del crimen de Berta Cáceres y la paralización de las obras en el río Gualcarque.

27/06/2016.
Las organizaciones firmantes se han dirigido a la Embajada para que traslade al gobierno e instituciones relacionadas con la justicia en Honduras la preocupación, malestar e indignación por la trayectoria de violación de los Derechos Humanos, criminalización de la protesta social e impunidad sobre los delitos contra las personas que defienden los derechos humanos en el país.

Tras el asesinato de Berta Cáceres, que motivó una respuesta internacional unánime, han tenido lugar nuevos crímenes, como el de Nelson Noé García, líder y activista de COPINH, asesinado el 15 de marzo, o el de René Martínez, presidente de la comunidad LGBT de San Pedro Sula, el 5 de junio y con evidentes signos de haber sido torturado.

El escrito plantea, al igual que se hizo durante la concentración que tuvo lugar frente a la Embajada el pasado 15 de junio, las siguientes reclamaciones:

1/ que se configure y apoye una comisión internacional e independiente para investigar sobre el repugnante crimen que sufrió Berta Cáceres y que esta comisión sea una experiencia que pueda ser mantenida en el tiempo para luchar contra la impunidad.

2/ que se paralicen de forma inmediata y duradera las obras hidráulicas del río Gualcarque al haber clarísimos indicios de la relación de la empresa constructora de dichas obras con el asesinato de Berta Cáceres; la lucha del COPINH ha puesto de manifiesto múltiples irregularidades en cuanto al derecho de consulta de la población respecto a la aprobación de las comunidades sobre estos proyectos hidráulicos pero la identificación de personal de la empresa como actores del asesinato rebasa cualquier argumentación posible. Quien asesina no puede enriquecerse con los frutos de sus crímenes.

viernes, 15 de abril de 2016

Charla con Gilda Rivera, defensora de derechos humanos en Honduras

CCOO invita al conversatorio "Defensoras de Derechos Humanos en Honduras", junto con la destacada feminista y defensora de derechos humanos hondureña Gilda Rivera, el próximo 14 de abril a las 18:30 en el Salón de Actos del Edificio Abogados de Atocha (c/ Sebastián Herrera 12-14, 2a planta, Madrid, metro Embajadores).



martes, 11 de marzo de 2014

Proyectos de colaboración de COMFIA Catalunya a través de Pau i Solidaritat a Honduras y Guatemala

Fuente: COMFIA-CCOO Catalunya

El pasado 6 de marzo en la Ejecutiva de COMFIA Catalunya de hemos podido contar con la presencia y participación de la compañera Esther Caballé de Pau y Solidaridad que nos ha explicado el cierre del proyecto de colaboración que se ha desarrollado desde el pasado congreso del 12 de noviembre de 2012 "Promoción de la defensa de los derechos humanos y laborales de las trabajadoras y trabajadores del sector informal* en Honduras".



A su vez tratamos el nuevo proyecto que estamos colaborando en Guatemala. Contamos con la presentación a cargo de Lesbia Amézquita y de Efrén Sandoval, miembros del MSICG (Movimiento Sindical Indígena y Campesino Guatemalteco: "Fortalecimiento de los mecanismos de promoción, protección y defensa del trabajo digno en Guatemala".



En este vídeo interviene la presentación de los proyectos de colaboración, por parte de Luís Jiménez (secretario general de COMFIA-CCOO Catalunya) y Esther Caballé (técnica de la Fundación Pau y Solidaridad de CCOO Catalunya), así como la entrega de un presente por parte del MSICG.

A continuación Lesbia Amézquita procedió a exponer la situación económica, social, cultural y laboral en Guatemala.



Seguidamente hace una rápida presentación de la tarea realizada en la constitución de sindicatos a lo largo de Guatemala tarea realizada a partir del propio proyecto de colaboración.



* EL SECTOR INFORMAL fue definido por el OIT como aquellos trabajadores/se informales que realizan tareas económicas por cuenta propia, en diferentes ámbitos.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

La AECID reduce en un 66% las grandes subvenciones a ONG de Desarrollo

Europa Press.- La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ONG) ha reducido en un 66 por ciento el importe de las grandes subvenciones a las ONG de Desarrollo (ONGD), conocidas como convenios y que pueden llegar hasta los 20 millones de euros por organización para un periodo de cuatro años.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este miércoles la convocatoria de subvenciones para convenios de cooperación para el periodo 2014-2017, que asciende a un total de 160 millones de euros, frente a los 475 millones del periodo anterior (2010-2013).

Este importe total se desglosará en cuatro anualidades, en las que se repartirán 40 millones de euros por cada ejercicio. Se mantiene intacto el máximo de 20 millones al que podrá acceder una misma ONG para un periodo de cuatro años (cinco millones por año).

Estas ayudas van dirigidas en exclusiva a las ONG de Desarrollo que estén “calificadas”, es decir que hayan obtenido una acreditación especial del Gobierno como organizaciones con la experiencia y solvencia necesaria para desarrollar proyectos financiados con importantes dotaciones de fondos públicos.

También podrán optar a la convocatoria agrupaciones de ONG siempre y cuando el proyecto objeto de financiación lo lidere una organización acreditada.
Los protocolos de seguridad puntúan

En los últimos años los cooperantes se han convertido en objetivo de grupos terroristas, que los toman como rehenes para conseguir dinero y contrapartidas políticas a cambio de su liberación. Cincuenta y cinco cooperantes españoles han sido víctimas de secuestros en los últimos 15 años. Desde 2007 el blanco han sido cooperantes destacados en Africa que han caído en manos de grupos terroristas islamistas.

La convocatoria de convenios para ONGD para los próximos cuatro años introduce como novedad la seguridad como uno de los criterios que contarán a la hora de conceder una subvención. Según precisa la disposición publicada en el BOE, cuando se solicite financiación para proyectos en países inseguros “se valorará positivamente” que la organización cuente con protocolos de seguridad que minimicen el riesgo para su personal.
La disposición establece asimismo que las ONGD que resulten beneficiarias de estas subvenciones, y en especial su personal de nacionalidad española desplazado en el terreno, “conocerá y seguirá las indicaciones de la AECID en materia de seguridad, así como las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, que en ocasiones desaconseja la presencia de españoles en zonas en conflicto.


* Fundación Paz y Solidaridad - CCOO integra la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España

jueves, 6 de junio de 2013

Entrevista con Berta Oliva – COFADEH, Honduras “Honduras se encuentra en estado de S.O.S. internacional en materia de derechos humanos”

Fuente: CONGD

“Camino por la calles de Honduras y por las calles del mundo, llevando conmigo el dolor, el sufrimiento de mi pueblo”. Quien así habla es Berta Oliva, defensora de derechos humanos desde hace más de 30 años, tiempo en el que ha reclamado de manera incansable la reparación de las víctimas, y la justicia. Comenzó en los años 80 cuando, en medio de un clima de brutal represión, su marido -el dirigente político Tomás Nativí- fue detenido y desaparecido. Entonces, junto a otras personas víctimas de la tortura, las desapariciones y los asesinatos, fundó el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH).
Mujer pausada y serena, no le tiembla la voz a la hora de denunciar los abusos de poder y violaciones de los derechos humanos que se están produciendo en su país. Su incansable trabajo en este sentido le ha hecho sufrir múltiples amenazas y hostigamientos. “Hemos aprendido a vivir sin temer a la muerte; no es que no tengamos miedo, sino que debemos trabajar y vivir, luchar siempre a favor de la vida”. De visita en España –de la mano de IEPALA- para denunciar la actual situación de impunidad y violencia en Honduras, conversó con la Coordinadora de ONGD.
Cuando en la década de los 80 comenzaron su trabajo, observaron que además de demandar justicia y verdad para las víctimas, era necesario  posicionar al pueblo hondureño a favor de la memoria histórica. “Esa era la forma de ir educando a la población para el nunca más”. Luchar en un país en el que en aquel momento contaba con siete ejércitos no era fácil. Se trataba de un conflicto ignorado por la comunidad internacional, en donde “pasaba de todo y no pasaba nada”. A pesar de las dificultades, con el paso de los años, han conseguido que la población conozca sus derechos, se empodere y los exija. “Lo constatamos durante y después del golpe militar de 2009: no era el mismo pueblo que teníamos hace 30 años, que entonces corría a esconderse de quienes tenían las armas y el poder. El pueblo de ahora salió a las calles con decisión, claridad y valentía; y se mantuvo en lucha continua, demostrando su indignación y propuesta frente al golpe. Esta conducta colectiva es fruto de la apropiación de derechos y consecuencia de los trabajos que hicimos con la memoria. Y lo más importante de esta gesta es que no se ha hecho con métodos violentos, sino con saberes ancestrales y conocimientos diversos, exigiendo la verdad y el retorno del orden constitucional”.
Human Rigths Watch califica a Honduras como uno de los países más violentos del mundo en el que se están produciendo los recortes en derechos más graves en las últimas tres décadas. Se habla incluso de escuadrones de la muerte y política de limpieza social. Para Berta Oliva “la situación actual es peor que la de hace 30 años porque los niveles de impunidad son mucho más fuertes y se constituyen en política del Estado o, como nosotros decimos, de los escombros del Estado. Los agresores de entonces, que eran agentes investidos de autoridad, han resurgido como asesores en seguridad, entrenadores policiales, analistas políticos en medios de comunicación e incluso como aspirantes a cargos de elección popular, con una desfachatez y un cinismo nunca vistos. Están seguros de su propia impunidad como torturadores, asesinos y criminales de lesa humanidad, porque nunca les pasó nada. Ahora, además de expertos  son demandantes del derecho a elegir y ser electos”.
Los datos de violencia  e impunidad registrados en Honduras se encuentran entre los más elevados del planeta; para Berta Oliva esa situación está directamente relacionada con la institucionalización del crimen. “Honduras está pasando las peores crisis de empobrecimiento extremo y desigualdad; una situación que podría superarse si la violencia no se hubiera convertido en política de Estado. Esa es la gran diferencia con los 80: entonces se perseguía el pensamiento ideológico y se mataba; hoy se persigue el pensamiento ideológico y se mata, pero no se ve. De hecho, el gran peligro que estamos corriendo la mayoría de las personas defensoras de derechos humanos es que nos maten y lo justifiquen por la violencia generalizada, creada precisamente para camuflar la persecución política e ideológica. A veces ni han hecho el trabajo de investigación, ni han levantado el cuerpo, cuando los voceros del Estado de Honduras ya justifican la muerte por supuestos vínculos con la droga o el crimen organizado”.
En este contexto, las maras aparecen como un actor relevante (recientemente las dos principales maras del país –Salvatrucha y Barrio18- han anunciado una tregua cuyas consecuencias tendrán que evaluarse en los próximos meses), con conexiones cuestionadas de manera reiterada por la sociedad civil. “Sí, es cierto, hay maras, pero en realidad son un instrumento del ejército, del Ministerio de Defensa; una política de Estado avalada por EEUU para poder justificar su intervención en Honduras. Las maras no nacen y crecen por sí mismas, son fruto de las prácticas que se implementan a través del gobierno en las secretarías de defensa y policía. Bajo ese esquema permiten que los agentes del Estado justifiquen su ataque a los derechos sociales, civiles y políticos. En nombre de las maras entran a los barrios, a las colonias, a los hogares diciendo que participan en su combate. Con ese discurso han aumentado sus presupuestos y arsenales, haciendo una limpieza social impresionante. Han eliminado algunas maras y han protegido otras que son las que quedan al servicio del ejército y la policía. Este es un problema de ética política de parte de las autoridades de nuestro país, y en este caso específico, de las fuerzas de seguridad y del Ministerio Público”.
En el momento en el que Estados Unidos aparece en la conversación, Berta Oliva se muestra aún más contundente en sus afirmaciones. “Hemos pasado a ser un país tan dependiente de las políticas del imperio que quisiera no haber vivido para verlo, sentirlo; como hondureña me siento realmente humillada y amenazada por sus políticas, que son feroces”.
¿Podría decirse entonces que Honduras es un Estado fallido? “No me atrevo a decir que es un Estado fallido, no me atrevo... ¿Y sabes por qué? Porque Estados Unidos está esperando que reconozcamos ese concepto para intervenir Honduras por la vía militar como lo ha hecho en otros países. Las instituciones de justicia hondureñas son precarias, no funcionan, carecen de legitimidad y confianza. Necesitan no sólo depuración e intervención, sino reconstrucción; pero no una intervención foránea, como ya ocurre en el Ministerio Público, donde el gobierno de Estados Unidos impuso una evaluación que derivó en una comisión con afinidades a su embajada. Esto conduce a colocar a los muertos en condición de indefensión y luego a matarlos una vez más al decir que andaban en esto y en esto, pero nunca por su trabajo en la defensa de los derechos humanos. Convierten a la víctima en victimario y al Estado en víctima de esas personas. La situación es gravísima. Yo nunca creí que viviría lo que sucede en el país, pero afirmar que es un Estado fallido… Ay, voy a pensarlo más, porque declararlo es abrirle la puerta a Estados Unidos para que justifique que Honduras es Haití”.
El día 3 de mayo, el presidente Obama se reunió con los mandatarios centroamericanos para evaluar la guerra contra el narcotráfico en la región. Desde numerosas organizaciones sociales han criticado duramente esta visita por considerar que se trata de una injerencia en asuntos que son propios de Estados soberanos. Hay quien se pregunta si el intervencionismo de EEUU en Honduras es la puerta de entrada a toda la región. Para Berta Oliva “en realidad es la legalización de su Iniciativa Regional de Seguridad para América Central. EEUU ya está en el istmo otra vez, entendiendo la zona como su pieza clave e imponiendo una visión que aumenta el peligro para la población. Y esta situación es especialmente preocupante en el triángulo norte ligado a México, un lamentable ejemplo de la “guerra contra el narcotráfico”, que ha matado a casi 50 mil personas inocentes en cinco años”.
Apoyo internacional
Algunos países apoyan a Honduras con fin de elevar el nivel institucional del gobierno; un apoyo que es duramente criticado por Oliva: “Colaboran, por ejemplo, con el Ministerio Público para capacitar a los fiscales y lo que acabamos teniendo son profesionales corruptos, personas que están al servicio del crimen organizado y la impunidad total; fiscales que, precisamente porque se han capacitado, saben cómo manejarse para justificar los casos en contra de las víctimas y a favor de los victimarios. De esta forma, el lugar donde íbamos a poner nuestras denuncias se ha convertido en una lavandería pública: lavan los casos, las evidencias y hacen que los demandantes de justicia aparezcamos como quienes hemos cometido el error frente a un Estado comprometido con el cambio de las cosas”.
Mientras desgrana las denuncias al gobierno y a los distintos actores que intervienen en el contexto Hondureño, se adentra en sus propias autocríticas; la sociedad civil también tiene una responsabilidad en el asunto. “Como hondureños tenemos la obligación de conocer cuáles son las leyes que nos rigen para implementar el cambio y manejar políticamente un Estado en crisis”. Sólo así podrá hacerse frente a “una intervención que viene de la mano del entreguismo político del presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, que aspira a ser presidente de la República. Un servilismo político dirigido a limpiar su camino y el de sus camaradas en la campaña electoral y que además permita que la impunidad continúe tal y como está”.
La sentencia contra Ríos Montt se produjo cuando hablamos con la defensora de derechos humanos (días después fue anulada). Su alegría ante la noticia era más que evidente, como también lo eran sus reticencias ante el proceso. “No hay duda que hay que celebrar el juicio. Yo estoy feliz, ¡feliz! Es un triunfo para la gente luchadora de la región. Se certificó que cometió genocidio, y crímenes de lesa humanidad que negó por mucho tiempo. El fallo es un mensaje de aliento, aunque los niveles de impunidad que existen en la región son enormes, por eso hay que esperar porque posiblemente la apelación dé un cambio total a la decisión judicial. Creo que también manda un mensaje de impunidad a los criminales de oficio de Honduras; es decir, les dice que pasarán 40 años y los juzgarán, pero entonces no podrán ir a la cárcel porque las leyes hondureñas no se aplican después de una edad. Y nosotros creemos que la justicia deber ser en tiempo: ahora y no después…”.
La memoria histórica entra de nuevo en la conversación, la importancia de trabajarla en la sociedad porque, según afirma, “la memoria es un látigo (hace un enorme énfasis en esta palabra) potente, poderosísimo, porque todo lo guarda y cuando mira a los criminales es capaz de vencer al peor de ellos. Y de eso nos hemos apoderado en Honduras, por eso los criminales cuando nos miran todavía se sienten desnudos. Así ocurre con un criminal que vino a refugiarse en España cuando se abrieron juicios por las desapariciones forzadas que se cometieron en los años 80 y ahora es candidato a diputado al Congreso Nacional. Se ha unido con su amigo golpista Romeo Vázquez Velázquez. Es así como las cosas están en Honduras: un genocida que ha cometido crímenes de lesa humanidad, experto en desapariciones forzadas y torturas, junto a un criminal que da golpes de Estado; ambos, formados por la Escuela de las Américas… Ese es el probable futuro de Honduras y esa la situación a la que nos enfrentamos”.
Solidaridad de los pueblos
En todos estos años de lucha, COFADEH y otros movimientos similares han recibido el apoyo de organizaciones de distintos lugares del mundo. La solidaridad de los pueblos ha creado lazos que se han mantenido a lo largo de las décadas. “Yo soy una sobreviviente de la solidaridad, no hay duda. Si no hubiera habido la solidaridad que se dio en aquellos tiempos y ahora, no habría sobrevivido. Yo no voy a callarme ni allá ni acá. Pero creo que la solidaridad debe estar más atenta para que pasemos de un estado de emergencia nacional a un S.O.S. internacional para Honduras y para las personas defensoras de derechos humanos. Sólo así vamos a poder sobrevivir porque todo está casi listo y preparado para un caos premeditado aún mayor del que vivimos desde hace cuatro años. Se nos avecinan tiempos peores que los vividos en la década de los 80 o tras el golpe de Estado. Honduras está en el fondo del precipicio y la solidaridad debe estar atenta precisamente ahora que se aproximan las elecciones generales. Se está sufriendo no sólo la impunidad de criminales que asesinan el pensamiento ideológico, sino también una mezcla de narcoactividad y poder, que puede convertirse, si no se ha convertido ya, en un protagonista central del narcoestado. Lo que más hay son armas y lo que menos, comida”.
El 24 de noviembre se celebrarán elecciones en Honduras y Berta Oliva cree que la clave está en actuar en los próximos meses. Reclama la construcción de una estrategia para la región y específicamente para Honduras que garantice una solidaridad en presencia. “Si sólo se hace ese trabajo en los días de las elecciones, observando filas de electores o visitando instituciones públicas, sin asegurar que los militares u otros actores generadores de violencia salgan del protagonismo en las calles, la solidaridad no habrá certificado elecciones legítimas y democráticas. De junio a septiembre sabremos si realmente habrá elecciones o no. Va a ser duro… Mi temor es que provoquen una crisis de tal magnitud que no puedan celebrarse elecciones por crisis de orden mayor -como muertes, secuestros, expatriaciones y todo lo que te puedas imaginar. Y una situación de esas puede convulsionar al pueblo y podría producirse una acción pública sangrienta peor que la que acabamos de vivir en el 2009”.
Las formas de funcionamiento electoral están en peligro, denuncia. “Podría ser la primera vez en la historia democrática de Honduras que el partido nacional estaría en el poder dos periodos consecutivos –siempre ha sido dos periodos el partido liberal y uno el nacional. Yo creo que lo han negociado, pero además, el candidato del partido nacional en el poder no es aún el candidato de la embajada de EEUU y él está empecinado en ser el presidente y que lo será a sangre y fuego. Y el pueblo tiene su candidata, que es Xiomara Castro. Ahí están los principales actores; si no se negocia bien la crisis va a estallar. Así que sé que el único camino es la solidaridad, no creas que no tenemos temor…”
El miedo, el temor a que las amenazas se hagan realidad está siempre presente, aunque, como afirma Berta Oliva, “hemos aprendido a vivir con ello. Tengo a mis hijos allí y quisiera sacarlos por lo menos unos seis meses porque sé cómo operan, sé que golpean donde más duele y a una vieja como yo no vale la pena matarla  pero sí hay otras formas de matar…”
Acabamos la conversación hablado sobre España; ante el recorte de derechos que estamos viviendo, Berta Oliva nos aconseja convencernos de que lo que reclamamos es justo. “Si la reclamación es justa, morir por la exigencia de un derecho o sufrir la privación de las libertades… (respira hondo, mira a un lado, se para). Hay que hacerlo. Si me ponen presa por la reclamación de un derecho, si me privan de la libertad, ahí mismo, en la cárcel, voy a hacer evolucionar a quienes están detenidos; ahí mismo voy a hacer reclamaciones. Si me matan, desde abajo saldré. Cuando digo desde abajo saldré es que la ruta es reclamar derechos justos y humanos, no hay forma que a una la puedan parar cuando está convencida… La fuerza de la gente con la que luchamos es la que nos da la certeza de llegar por fin a la meta. Hay que luchar, es la única forma; no hay que acomodarse nunca. Hay que seguir. Salir a las calles es un deber cuando una siente que lo han pisoteado, que han violado sus derechos. En las calles es dónde está el poder no en las oficinas. Debemos trazar la ruta exigiendo verdad y justicia por las calles de Honduras, por la calles del mundo”.

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* Fundación Paz y Solidaridad - CCOO integra la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España

Entrevista con Berta Oliva – COFADEH, Honduras “Honduras se encuentra en estado de S.O.S. internacional en materia de derechos humanos”

Lo cuenta la Coordinadora de ONGD:


“Camino por la calles de Honduras y por las calles del mundo, llevando conmigo el dolor, el sufrimiento de mi pueblo”. Quien así habla es Berta Oliva, defensora de derechos humanos desde hace más de 30 años, tiempo en el que ha reclamado de manera incansable la reparación de las víctimas, y la justicia. Comenzó en los años 80 cuando, en medio de un clima de brutal represión, su marido -el dirigente político Tomás Nativí- fue detenido y desaparecido. Entonces, junto a otras personas víctimas de la tortura, las desapariciones y los asesinatos, fundó el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH).

Mujer pausada y serena, no le tiembla la voz a la hora de denunciar los abusos de poder y violaciones de los derechos humanos que se están produciendo en su país. Su incansable trabajo en este sentido le ha hecho sufrir múltiples amenazas y hostigamientos. “Hemos aprendido a vivir sin temer a la muerte; no es que no tengamos miedo, sino que debemos trabajar y vivir, luchar siempre a favor de la vida”. De visita en España –de la mano de IEPALA– para denunciar la actual situación de impunidad y violencia en Honduras, conversó con la Coordinadora de ONGD.

Cuando en la década de los 80 comenzaron su trabajo, observaron que además de demandar justicia y verdad para las víctimas, era necesario  posicionar al pueblo hondureño a favor de la memoria histórica. “Esa era la forma de ir educando a la población para el nunca más”. Luchar en un país en el que en aquel momento contaba con siete ejércitos no era fácil. Se trataba de un conflicto ignorado por la comunidad internacional, en donde “pasaba de todo y no pasaba nada”. A pesar de las dificultades, con el paso de los años, han conseguido que la población conozca sus derechos, se empodere y los exija. “Lo constatamos durante y después del golpe militar de 2009: no era el mismo pueblo que teníamos hace 30 años, que entonces corría a esconderse de quienes tenían las armas y el poder. El pueblo de ahora salió a las calles con decisión, claridad y valentía; y se mantuvo en lucha continua, demostrando su indignación y propuesta frente al golpe. Esta conducta colectiva es fruto de la apropiación de derechos y consecuencia de los trabajos que hicimos con la memoria. Y lo más importante de esta gesta es que no se ha hecho con métodos violentos, sino con saberes ancestrales y conocimientos diversos, exigiendo la verdad y el retorno del orden constitucional”.

Human Rigths Watch califica a Honduras como uno de los países más violentos del mundo en el que se están produciendo los recortes en derechos más graves en las últimas tres décadas. Se habla incluso de escuadrones de la muerte y política de limpieza social. Para Berta Oliva “la situación actual es peor que la de hace 30 años porque los niveles de impunidad son mucho más fuertes y se constituyen en política del Estado o, como nosotros decimos, de los escombros del Estado. Los agresores de entonces, que eran agentes investidos de autoridad, han resurgido como asesores en seguridad, entrenadores policiales, analistas políticos en medios de comunicación e incluso como aspirantes a cargos de elección popular, con una desfachatez y un cinismo nunca vistos. Están seguros de su propia impunidad como torturadores, asesinos y criminales de lesa humanidad, porque nunca les pasó nada. Ahora, además de expertos  son demandantes del derecho a elegir y ser electos”.

Los datos de violencia  e impunidad registrados en Honduras se encuentran entre los más elevados del planeta; para Berta Oliva esa situación está directamente relacionada con la institucionalización del crimen. “Honduras está pasando las peores crisis de empobrecimiento extremo y desigualdad; una situación que podría superarse si la violencia no se hubiera convertido en política de Estado. Esa es la gran diferencia con los 80: entonces se perseguía el pensamiento ideológico y se mataba; hoy se persigue el pensamiento ideológico y se mata, pero no se ve. De hecho, el gran peligro que estamos corriendo la mayoría de las personas defensoras de derechos humanos es que nos maten y lo justifiquen por la violencia generalizada, creada precisamente para camuflar la persecución política e ideológica. A veces ni han hecho el trabajo de investigación, ni han levantado el cuerpo, cuando los voceros del Estado de Honduras ya justifican la muerte por supuestos vínculos con la droga o el crimen organizado”.

En este contexto, las maras aparecen como un actor relevante (recientemente las dos principales maras del país –Salvatrucha y Barrio18- han anunciado una tregua cuyas consecuencias tendrán que evaluarse en los próximos meses), con conexiones cuestionadas de manera reiterada por la sociedad civil. “Sí, es cierto, hay maras, pero en realidad son un instrumento del ejército, del Ministerio de Defensa; una política de Estado avalada por EEUU para poder justificar su intervención en Honduras. Las maras no nacen y crecen por sí mismas, son fruto de las prácticas que se implementan a través del gobierno en las secretarías de defensa y policía. Bajo ese esquema permiten que los agentes del Estado justifiquen su ataque a los derechos sociales, civiles y políticos. En nombre de las maras entran a los barrios, a las colonias, a los hogares diciendo que participan en su combate. Con ese discurso han aumentado sus presupuestos y arsenales, haciendo una limpieza social impresionante. Han eliminado algunas maras y han protegido otras que son las que quedan al servicio del ejército y la policía. Este es un problema de ética política de parte de las autoridades de nuestro país, y en este caso específico, de las fuerzas de seguridad y del Ministerio Público”.

En el momento en el que Estados Unidos aparece en la conversación, Berta Oliva se muestra aún más contundente en sus afirmaciones. “Hemos pasado a ser un país tan dependiente de las políticas del imperio que quisiera no haber vivido para verlo, sentirlo; como hondureña me siento realmente humillada y amenazada por sus políticas, que son feroces”.

¿Podría decirse entonces que Honduras es un Estado fallido? “No me atrevo a decir que es un Estado fallido, no me atrevo… ¿Y sabes por qué? Porque Estados Unidos está esperando que reconozcamos ese concepto para intervenir Honduras por la vía militar como lo ha hecho en otros países. Las instituciones de justicia hondureñas son precarias, no funcionan, carecen de legitimidad y confianza. Necesitan no sólo depuración e intervención, sino reconstrucción; pero no una intervención foránea, como ya ocurre en el Ministerio Público, donde el gobierno de Estados Unidos impuso una evaluación que derivó en una comisión con afinidades a su embajada. Esto conduce a colocar a los muertos en condición de indefensión y luego a matarlos una vez más al decir que andaban en esto y en esto, pero nunca por su trabajo en la defensa de los derechos humanos. Convierten a la víctima en victimario y al Estado en víctima de esas personas. La situación es gravísima. Yo nunca creí que viviría lo que sucede en el país, pero afirmar que es un Estado fallido… Ay, voy a pensarlo más, porque declararlo es abrirle la puerta a Estados Unidos para que justifique que Honduras es Haití”.

El día 3 de mayo, el presidente Obama se reunió con los mandatarios centroamericanos para evaluar la guerra contra el narcotráfico en la región. Desde numerosas organizaciones sociales han criticado duramente esta visita por considerar que se trata de una injerencia en asuntos que son propios de Estados soberanos. Hay quien se pregunta si el intervencionismo de EEUU en Honduras es la puerta de entrada a toda la región. Para Berta Oliva “en realidad es la legalización de su Iniciativa Regional de Seguridad para América Central. EEUU ya está en el istmo otra vez, entendiendo la zona como su pieza clave e imponiendo una visión que aumenta el peligro para la población. Y esta situación es especialmente preocupante en el triángulo norte ligado a México, un lamentable ejemplo de la “guerra contra el narcotráfico”, que ha matado a casi 50 mil personas inocentes en cinco años”.

Apoyo internacional

Algunos países apoyan a Honduras con fin de elevar el nivel institucional del gobierno; un apoyo que es duramente criticado por Oliva: “Colaboran, por ejemplo, con el Ministerio Público para capacitar a los fiscales y lo que acabamos teniendo son profesionales corruptos, personas que están al servicio del crimen organizado y la impunidad total; fiscales que, precisamente porque se han capacitado, saben cómo manejarse para justificar los casos en contra de las víctimas y a favor de los victimarios. De esta forma, el lugar donde íbamos a poner nuestras denuncias se ha convertido en una lavandería pública: lavan los casos, las evidencias y hacen que los demandantes de justicia aparezcamos como quienes hemos cometido el error frente a un Estado comprometido con el cambio de las cosas”.

Mientras desgrana las denuncias al gobierno y a los distintos actores que intervienen en el contexto Hondureño, se adentra en sus propias autocríticas; la sociedad civil también tiene una responsabilidad en el asunto. “Como hondureños tenemos la obligación de conocer cuáles son las leyes que nos rigen para implementar el cambio y manejar políticamente un Estado en crisis”. Sólo así podrá hacerse frente a “una intervención que viene de la mano del entreguismo político del presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, que aspira a ser presidente de la República. Un servilismo político dirigido a limpiar su camino y el de sus camaradas en la campaña electoral y que además permita que la impunidad continúe tal y como está”.

La sentencia contra Ríos Montt se produjo cuando hablamos con la defensora de derechos humanos (días después fue anulada). Su alegría ante la noticia era más que evidente, como también lo eran sus reticencias ante el proceso. “No hay duda que hay que celebrar el juicio. Yo estoy feliz, ¡feliz! Es un triunfo para la gente luchadora de la región. Se certificó que cometió genocidio, y crímenes de lesa humanidad que negó por mucho tiempo. El fallo es un mensaje de aliento, aunque los niveles de impunidad que existen en la región son enormes, por eso hay que esperar porque posiblemente la apelación dé un cambio total a la decisión judicial. Creo que también manda un mensaje de impunidad a los criminales de oficio de Honduras; es decir, les dice que pasarán 40 años y los juzgarán, pero entonces no podrán ir a la cárcel porque las leyes hondureñas no se aplican después de una edad. Y nosotros creemos que la justicia deber ser en tiempo: ahora y no después…”.

La memoria histórica entra de nuevo en la conversación, la importancia de trabajarla en la sociedad porque, según afirma, “la memoria es un látigo (hace un enorme énfasis en esta palabra) potente, poderosísimo, porque todo lo guarda y cuando mira a los criminales es capaz de vencer al peor de ellos. Y de eso nos hemos apoderado en Honduras, por eso los criminales cuando nos miran todavía se sienten desnudos. Así ocurre con un criminal que vino a refugiarse en España cuando se abrieron juicios por las desapariciones forzadas que se cometieron en los años 80 y ahora es candidato a diputado al Congreso Nacional. Se ha unido con su amigo golpista Romeo Vázquez Velázquez. Es así como las cosas están en Honduras: un genocida que ha cometido crímenes de lesa humanidad, experto en desapariciones forzadas y torturas, junto a un criminal que da golpes de Estado; ambos, formados por la Escuela de las Américas… Ese es el probable futuro de Honduras y esa la situación a la que nos enfrentamos”.

Solidaridad de los pueblos

En todos estos años de lucha, COFADEH y otros movimientos similares han recibido el apoyo de organizaciones de distintos lugares del mundo. La solidaridad de los pueblos ha creado lazos que se han mantenido a lo largo de las décadas. “Yo soy una sobreviviente de la solidaridad, no hay duda. Si no hubiera habido la solidaridad que se dio en aquellos tiempos y ahora, no habría sobrevivido. Yo no voy a callarme ni allá ni acá. Pero creo que la solidaridad debe estar más atenta para que pasemos de un estado de emergencia nacional a un S.O.S. internacional para Honduras y para las personas defensoras de derechos humanos. Sólo así vamos a poder sobrevivir porque todo está casi listo y preparado para un caos premeditado aún mayor del que vivimos desde hace cuatro años. Se nos avecinan tiempos peores que los vividos en la década de los 80 o tras el golpe de Estado. Honduras está en el fondo del precipicio y la solidaridad debe estar atenta precisamente ahora que se aproximan las elecciones generales. Se está sufriendo no sólo la impunidad de criminales que asesinan el pensamiento ideológico, sino también una mezcla de narcoactividad y poder, que puede convertirse, si no se ha convertido ya, en un protagonista central del narcoestado. Lo que más hay son armas y lo que menos, comida”.

El 24 de noviembre se celebrarán elecciones en Honduras y Berta Oliva cree que la clave está en actuar en los próximos meses. Reclama la construcción de una estrategia para la región y específicamente para Honduras que garantice una solidaridad en presencia. “Si sólo se hace ese trabajo en los días de las elecciones, observando filas de electores o visitando instituciones públicas, sin asegurar que los militares u otros actores generadores de violencia salgan del protagonismo en las calles, la solidaridad no habrá certificado elecciones legítimas y democráticas. De junio a septiembre sabremos si realmente habrá elecciones o no. Va a ser duro… Mi temor es que provoquen una crisis de tal magnitud que no puedan celebrarse elecciones por crisis de orden mayor -como muertes, secuestros, expatriaciones y todo lo que te puedas imaginar. Y una situación de esas puede convulsionar al pueblo y podría producirse una acción pública sangrienta peor que la que acabamos de vivir en el 2009”.

Las formas de funcionamiento electoral están en peligro, denuncia. “Podría ser la primera vez en la historia democrática de Honduras que el partido nacional estaría en el poder dos periodos consecutivos –siempre ha sido dos periodos el partido liberal y uno el nacional. Yo creo que lo han negociado, pero además, el candidato del partido nacional en el poder no es aún el candidato de la embajada de EEUU y él está empecinado en ser el presidente y que lo será a sangre y fuego. Y el pueblo tiene su candidata, que es Xiomara Castro. Ahí están los principales actores; si no se negocia bien la crisis va a estallar. Así que sé que el único camino es la solidaridad, no creas que no tenemos temor…”

El miedo, el temor a que las amenazas se hagan realidad está siempre presente, aunque, como afirma Berta Oliva, “hemos aprendido a vivir con ello. Tengo a mis hijos allí y quisiera sacarlos por lo menos unos seis meses porque sé cómo operan, sé que golpean donde más duele y a una vieja como yo no vale la pena matarla  pero sí hay otras formas de matar…”

Acabamos la conversación hablado sobre España; ante el recorte de derechos que estamos viviendo, Berta Oliva nos aconseja convencernos de que lo que reclamamos es justo. “Si la reclamación es justa, morir por la exigencia de un derecho o sufrir la privación de las libertades… (respira hondo, mira a un lado, se para). Hay que hacerlo. Si me ponen presa por la reclamación de un derecho, si me privan de la libertad, ahí mismo, en la cárcel, voy a hacer evolucionar a quienes están detenidos; ahí mismo voy a hacer reclamaciones. Si me matan, desde abajo saldré. Cuando digo desde abajo saldré es que la ruta es reclamar derechos justos y humanos, no hay forma que a una la puedan parar cuando está convencida… La fuerza de la gente con la que luchamos es la que nos da la certeza de llegar por fin a la meta. Hay que luchar, es la única forma; no hay que acomodarse nunca. Hay que seguir. Salir a las calles es un deber cuando una siente que lo han pisoteado, que han violado sus derechos. En las calles es dónde está el poder no en las oficinas. Debemos trazar la ruta exigiendo verdad y justicia por las calles de Honduras, por la calles del mundo”.

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* Fundación Paz y Solidaridad - CCOO integra la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España

lunes, 8 de abril de 2013

España lidera la reducción de la Ayuda Oficial al Desarrollo y lleva la cifra de cooperación a su mínimo histórico


• España es el país que más recortó su ayuda en cooperación en 2012: un 49,7% , a lo que sumar el recorte del 32’7% del año 2011
• De los 24 países que componen el CAD sólo Corea, Italia y Grecia se sitúan por detrás de España en su contribución a los países más empobrecidos
• Aunque la media de AOD mundial ha descendido hasta el 0’29% del PIB, España se sitúa muy por debajo con un 0’15%.
• Aún en crisis, nueve países aumentan su AOD y otros como Reino Unido han renovado su compromiso por alcanzar el 0’7%.

El gobierno español desoye sus compromisos internacionales y la responsabilidad de una gobernanza global preocupada por la justicia social y sitúa la cifra destinada a la cooperación internacional en el 0’15%, mínimo histórico que demuestra que para nuestro país la cooperación no es una política pública sino una dádiva caritativa para el tiempo de bonanza.

Hoy se han dado a conocer los datos de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) del año 2012 por el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE, donde por segundo año consecutivo se produce un descenso de las aportaciones destinadas a los países más pobres. Tal y como señala este organismo, el recorte en cooperación es desproporcionado respecto al del conjunto de los presupuestos de los países donantes.

España destaca entre los 24 países del CAD significativamente por la evolución de su AOD: en 2012 es el país que más recortó la ayuda, un 49,7%, a lo que hay que sumar el recorte del 32,7% el año anterior. Además, con mucha diferencia respecto al resto, España está mostrando una tendencia profundamente descendente de la AOD en los últimos años. Este descenso sitúa a la AOD española en el 0,15% de la RNB, muy alejada del 0,29% del promedio del CAD, en el 15º lugar entre los donantes del CAD en términos absolutos y el 21º en términos relativos (sobre un total de 24). Con este brutal recorte de su AOD, el compromiso de España con la agenda internacional de desarrollo se retrotrae a los años ochenta del pasado siglo, cuando España no formaba parte aun del CAD y no era, por lo tanto, considerada oficialmente como un país donante.

Esta evolución negativa del compromiso de España con la agenda internacional de desarrollo se pone de manifiesto con los datos del CAD en un momento crucial, cercanos al fin de la agenda ODM cuyo cumplimiento exigiría un refuerzo en el compromiso de los diferentes países, y con el inicio de negociaciones para la construcción de la agenda post-2015, cuya configuración demanda de voces autorizadas y legitimadas a partir de un sólido compromiso con el desarrollo. Paradójicamente, estos datos se anuncian el día previo a la celebración de la “Consulta de Alto Nivel de Madrid sobre Hambre, Seguridad Alimentaria y Nutrición en el Marco de Desarrollo Post-2015” donde a la luz de estos datos será muy difícil que España pueda tener una posición firme, comprometida y creíble.

La AOD mundial cayó en 2012 un 4% respecto al año anterior y un 6% respecto al año 2010, año en el que el conjunto de la ayuda mundial alcanzó su cifra histórica más alta. Esta caída de la AOD supone el descenso más importante desde el año 1997, en el que la agenda internacional de desarrollo se encontraba en un contexto muy diferente, caracterizado por la denominada “fatiga de la ayuda” y por la ausencia de una agenda consensuada en torno a objetivos comunes, como se produjo años más tarde en torno a los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El descenso de la AOD en 2012 se debe al retroceso de la ayuda en 15 países, aunque como apunta el CAD este se explica, fundamentalmente, por el abrupto descenso registrado en países como España (-49,7%), Italia (-34%), Grecia (-17%) y Portugal (-13,1%), así como por el elevado peso que significa el descenso, aunque menos acusado que los países anteriores, de EEUU (-2,8%).

El descenso de estos países contrasta con el reciente anuncio del ejecutivo británico, que hace pocas fechas anunció su compromiso de alcanzar un volumen de ayuda del 0,7% de su RNB en el periodo 2013-2014. Asimismo, el descenso contrasta con la tendencia de nueve de los 24 países del CAD que, aun en el contexto de crisis, han optado por fortalecer su compromiso con la agenda internacional de desarrollo y aumentar su AOD, entre los que destacan Australia, Austria, Islandia, Corea y Luxemburgo, todos ellos con un aumento superior al 5%.

Mas información: Informe OCDE- CAD

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* Fundación Paz y Solidaridad - CCOO integra la Plataforma 2015 y más

miércoles, 30 de enero de 2013

Apoyo de CCOO al sindicalismo en Honduras



La Ponencia de la FSC-CCOO aprobada en su 2º Congreso celebrado en Toledo durante los días 30 y 31 de enero y 1 de febrero de 2013, hace especial énfasis en el apoyo al sindicalismo en Honduras:

F.2. Cooperación internacional
I) DIAGNÓSTICO
213. La FSC trabaja a nivel estatal en cooperación a través de la Fundación Paz y Solidaridad “Serafín Aliaga”, estando nuestras acciones integradas dentro del proyecto confederal financiado por AECID (Agencia Española de Cooperación al Desarrollo). Es un ámbito en el que se ha avanzado bastante durante los últimos años y, entendemos por lo tanto, que la lucha por un mundo justo y por una transición justa es más necesaria que nunca.
214. El desmantelamiento del Estado de bienestar, las privatizaciones, la movilidad del capital, las nuevas formas de organización del trabajo (la externalización, la subcontratación, el trabajo a domicilio, etc), la presión de las normas del trabajo y las operaciones transfronterizas efectuadas por las empresas multinacionales son algunos de los nuevos desafíos que han surgido a raíz de la globalización. En este contexto, al cual se agregan los retos planteados por la pobreza mundial, como sindicatos de clase creemos en la formulación de estrategias que luchen por la justicia social en la economía globalizada.
215. Hemos de participar en las actividades sindicales mundiales —OMC— o interregionales con Europa, relacionadas con los tratados comerciales o los procesos de asociación interregionales para defender la inclusión de cláusulas y otros instrumentos que garanticen tanto el cumplimiento de los derechos fundamentales del trabajo y el trabajo decente y el respeto al medio ambiente, como los principios del comercio justo.
216. Así como en campañas cuyos objetivos sean la defensa de los derechos humanos, laborales y sindicales en el mundo, y en los procesos de democratización de las sociedades. En particular se desarrollarán en defensa de la democracia y los derechos sindicales y laborales en los países árabes; de los derechos sindicales y laborales donde los sindicalistas sufren la muerte y las peores formas de represión por su actividad en defensa de los trabajadores (Honduras, Guatemala, Colombia, etc.); y en apoyo a los derechos políticos y humanos de los pueblos saharaui y palestino.
217. La apuesta por la solidaridad internacional y la globalización de derechos nos compromete a seguir cooperando con las organizaciones sindicales de los países en desarrollo en una coyuntura de crisis y en la medida de los recursos disponibles, manteniendo al menos la aportación solidaria del 0,7 por cuota de los afiliados para acciones de cooperación sindical internacional y sin perjuicio de que se puedan buscar otras fuentes de financiación que permitan ampliar y mejorar nuestro trabajo en materia de cooperación.
218. Desde que la cooperación en la FSC comenzó su andadura, se partió de un principio: fortalecer a los sindicatos como agentes de desarrollo, ya que este hecho nos hace avanzar hacia sociedades más justas y equitativas.
219. El derecho al trabajo debe ir unido a los derechos laborales individuales y colectivos. Reforzar las organizaciones sindicales de los países subdesarrollados o en vías de desarrollo, supone garantizar la lucha por estos derechos laborales.
220. Para hacer frente a la pobreza se requiere un ataque frontal que habilite a las personas con menos recursos, concediéndoles derechos civiles y políticos, garantizándoles una participación adecuada.
221. Así, se impulsó la puesta en marcha de algún sindicato, como el caso de los proyectos que se han venido desarrollando en la zona de África con la creación de un sindicato de transportes en Senegal.
Estamos combatiendo la pobreza y dando instrumentos para el fortalecimiento de los derechos laborales en ese país.
222. Por otro lado, con el impulso de numerosas actividades formativas ligadas a proyectos de cooperación en los países del Sur, lo que hemos hecho es dotar a estas estructuras sindicales de mecanismos para combatir con mayor eficacia los efectos de la globalización.
223. Cuando hemos conseguido que las personas menos desfavorecidas se liguen al mundo del sindicato, se convierten en agentes de desarrollo: forman una fuerza colectiva, defienden sus derechos, se protegen sus intereses y se les abren nuevas vías al Diálogo Social con miras a mejorar de facto sus condiciones de vida y de trabajo.