Interés del Gobierno por la situación de Bertha Oliva de Nativí y otros dirigentes del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Honduras. (184/018330)
Presentado el 18/05/1998 , calificado el 27/05/1998
184/018330
A la Mesa del Congreso de los Diputados
Al amparo de lo establecido en el Reglamento de la Cámara, se presenta la siguiente pregunta que formula al Gobierno el Diputado Manuel Francisco Alcaraz Ramos, del Grupo Mixto (Partido Democrático de la Nueva Izquierda), y para la que se solicita respuesta escrita.
Bertha Oliva de Nativí y otros dirigentes del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Honduras están sufriendo amenazas y presiones.
¿Se ha interesado el Gobierno por esta situación?
Palacio del Congreso de los Diputados, 14 de mayo de 1998.
A la Mesa del Congreso de los Diputados
Al amparo de lo establecido en el Reglamento de la Cámara, se presenta la siguiente pregunta que formula al Gobierno el Diputado Manuel Francisco Alcaraz Ramos, del Grupo Mixto (Partido Democrático de la Nueva Izquierda), y para la que se solicita respuesta escrita.
Bertha Oliva de Nativí y otros dirigentes del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Honduras están sufriendo amenazas y presiones.
¿Se ha interesado el Gobierno por esta situación?
Palacio del Congreso de los Diputados, 14 de mayo de 1998.
--Manuel Francisco Alcaraz Ramos.
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Respuesta
El Gobierno comparte la preocupación por los actos de hostigamiento que padecen los defensores de los Derechos Humanos, particularmente en el caso de Honduras señalado por Su Señoría.
Hace aproximadamente un año, la Coordinadora General del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras (COFADEH), doña Bertha Oliva de Nativí visitó al Embajador de España en Tegucigalpa para exponerle la situación de intimidación y amenazas, de las que tanto ella como alguno de los miembros de su organización habían sido objeto.
En aquella ocasión se le dio conocimiento del programa existente en el Ministerio de Asuntos Exteriores, para procurar solucionar el problema de las personas en situación de especial peligro en sus países de origen, por su labor en defensa de los Derechos Humanos, y se le expuso la eventual posibilidad de estudiar su caso para ofrecerle ayuda.
La coordinadora del COFADEH agradeció este ofrecimiento, pero no volvió a hacer ningún planteamiento o a transmitir expresión de preocupación al Embajador español.
Hace algunas semanas solicitó visitar nuevamente al Embajador de España, excusándose a última hora por no poder acudir a la cita concertada, sin que haya vuelto a solicitar otra reunión, pese a la disposición a celebrar la misma que se le transmitió.
Con todo y a pesar de sus evidentes limitaciones, es preciso tener en cuenta que Honduras es un estado democrático y soberano, con un compromiso creciente en materia de respeto por los Derechos Humanos.
Ello condiciona enormemente la capacidad española de acción, pero no en absoluto la mejor disposición para apoyar a todas aquellas personas que lo soliciten, por sentirse amenazadas a causa de su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos. Para ello, el Gobierno utiliza todos los mecanismos que existen en el ordenamiento jurídico español.
Madrid, 8 de junio de 1998.-El Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes.
El Gobierno comparte la preocupación por los actos de hostigamiento que padecen los defensores de los Derechos Humanos, particularmente en el caso de Honduras señalado por Su Señoría.
Hace aproximadamente un año, la Coordinadora General del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras (COFADEH), doña Bertha Oliva de Nativí visitó al Embajador de España en Tegucigalpa para exponerle la situación de intimidación y amenazas, de las que tanto ella como alguno de los miembros de su organización habían sido objeto.
En aquella ocasión se le dio conocimiento del programa existente en el Ministerio de Asuntos Exteriores, para procurar solucionar el problema de las personas en situación de especial peligro en sus países de origen, por su labor en defensa de los Derechos Humanos, y se le expuso la eventual posibilidad de estudiar su caso para ofrecerle ayuda.
La coordinadora del COFADEH agradeció este ofrecimiento, pero no volvió a hacer ningún planteamiento o a transmitir expresión de preocupación al Embajador español.
Hace algunas semanas solicitó visitar nuevamente al Embajador de España, excusándose a última hora por no poder acudir a la cita concertada, sin que haya vuelto a solicitar otra reunión, pese a la disposición a celebrar la misma que se le transmitió.
Con todo y a pesar de sus evidentes limitaciones, es preciso tener en cuenta que Honduras es un estado democrático y soberano, con un compromiso creciente en materia de respeto por los Derechos Humanos.
Ello condiciona enormemente la capacidad española de acción, pero no en absoluto la mejor disposición para apoyar a todas aquellas personas que lo soliciten, por sentirse amenazadas a causa de su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos. Para ello, el Gobierno utiliza todos los mecanismos que existen en el ordenamiento jurídico español.
Madrid, 8 de junio de 1998.-El Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes.
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El texto de la respuesta citada debe ser sustituido por el siguiente:
«Desde el Gobierno se comparte la preocupación por los actos de hostigamiento que padecen los defensores de los Derechos Humanos, particularmente en el caso de Honduras.
La coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras, doña Bertha Oliva de Nativí, está en contacto con el Embajador de España en Tegucigalpa, que conoce la situación de intimidación y amenazas, de las que tanto ella como alguno de los miembros de su organización han sido objeto. La señora Nativí conoce las posibilidades que ofrece el Ministerio de Asuntos Exteriores español para ayudar a las personas en situación de peligro por su labor en defensa de los Derechos Humanos.
A pesar de la difícil situación que atraviesan los defensores de los Derechos Humanos en Honduras, se trata de un país dotado de instituciones democráticas, e incluso de una Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos. Por ello, se confía en que la sociedad hondureña avance rápidamente en el sentido de la profundización en el respeto de los Derechos Humanos. Con todo, por parte española, siempre habrá la mejor disposición para apoyar a todas aquellas personas que lo soliciten, por sentirse amenazadas a causa de su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos.»
Madrid, 18 de junio de 1998.-El Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes.
«Desde el Gobierno se comparte la preocupación por los actos de hostigamiento que padecen los defensores de los Derechos Humanos, particularmente en el caso de Honduras.
La coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras, doña Bertha Oliva de Nativí, está en contacto con el Embajador de España en Tegucigalpa, que conoce la situación de intimidación y amenazas, de las que tanto ella como alguno de los miembros de su organización han sido objeto. La señora Nativí conoce las posibilidades que ofrece el Ministerio de Asuntos Exteriores español para ayudar a las personas en situación de peligro por su labor en defensa de los Derechos Humanos.
A pesar de la difícil situación que atraviesan los defensores de los Derechos Humanos en Honduras, se trata de un país dotado de instituciones democráticas, e incluso de una Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos. Por ello, se confía en que la sociedad hondureña avance rápidamente en el sentido de la profundización en el respeto de los Derechos Humanos. Con todo, por parte española, siempre habrá la mejor disposición para apoyar a todas aquellas personas que lo soliciten, por sentirse amenazadas a causa de su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos.»
Madrid, 18 de junio de 1998.-El Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes.
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