El jueves 31 de enero concluyó en la ciudad
de Guatemala la Conferencia sindical internacional sobre el papel de
las organizaciones sindicales en la lucha contra la impunidad,
organizada por la CSI, sus organizaciones regionales ORIT y CLAT, sus
afiliadas en Guatemala -CGTG y CUSG- y auspiciada por algunas
Federaciones Sindicales Internacionales y por centrales europeas y
norteamericanas, entre ellas CCOO. La conferencia fue inaugurada por el
Presidente de Guatemala, Álvaro Colom, y al finalizar el evento se le
hizo entrega de la declaración aprobada, a través del Ministro de
Trabajo de Previsión social. En representación de CCOO participaron
Laureano Cuerdo, responsable de América Latina, y Victoria Montero,
responsable de derechos humanos, que intervino en uno de los paneles.
El
propósito de la Conferencia era desarrollar y aplicar estrategias
políticas y sindicales que promuevan las normas fundamentales del
trabajo, reforzar la capacidad de los sindicatos para combatir la
impunidad y conseguir que se investiguen a fondo los asesinatos de
sindicalistas, para que los responsables de los mismos sean juzgados y
castigados.
Guatemala es uno de los países más peligrosos para
los sindicalistas. En la víspera de la conferencia, dos hombres armados
asaltaron la sede la central guatemalteca CGTG, y tras amenazar de
muerte a las personas que se encontraban allí , se llevaron dos equipos
informáticos cuyo valor principal era la información que contenían.
En
sus conclusiones, la Conferencia subraya la necesidad de esclarecer los
casos de Pedro Zamora, Marco Tulio Ramirez, Raúl Castro Bosel y Rosalío
González Villatoro, asesinados en los 12 últimos meses por ser
dirigentes sindicales. La Conferencia comparte los criterios del
Presidente Colom, sobre la urgencia de establecer bases sólidas para un
diálogo social como mecanismo para generar confianza entre los
interlocutores sociales. Es esencial también fortalecer las
inspecciones de trabajo.
La comunidad internacional, por su
parte, tiene que reiterar su apoyo político y material a la Comisión
Interamericana contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) impulsada por
la ONU. Su director, Carlos Castresana intervino en la conferencia con
un testimonio que dejó una impresión muy fuerte en los delegados y
delegadas.
El movimiento sindical va a incorporar como tema
prioritario la lucha contra el “feminicidio”, que se considera
absolutamente necesario tras el permanente aumento de asesinatos de
mujeres en Guatemala y en Centroamérica. Asimismo, declaró durante la
Conferencia la necesidad de desarrollar una campaña internacional en
Guatemala y Centroamérica para fortalecer el derecho a la libertad
sindical y a la negociación colectiva establecido en los convenios 87 y
98 de la OIT.
Coincidiendo con la celebración de la conferencia,
como ya hemos mencionado, tuvieron lugar también los actos de
conmemoración del 28º aniversario del asalto a la Embajada española.
Este asalto terminó en una masacre que acabó con la vida de 36 personas
(indígenas, estudiantes y funcionarios) que se encontraban en la
embajada. Los hechos aún no se han esclarecido y los culpables no han
sido castigados. En estos actos intervino Victoria Montero, junto a la
Premio Nobel Rigoberta Menchú.
En relación con este asunto, la
participación de CCOO tenía como finalidad añadida informar a los
asistentes sobre la situación actual de la denuncia por genocidio que
presentaron Rigoberta Menchú y otras víctimas en 1999 en la Audiencia
Nacional, a la que CCOO dio soporte jurídico.
El pasado mes de
diciembre la Corte de Constitucionalidad guatemalteca resolvió que los
hechos denunciados eran de carácter político, por lo que se
encuadrarían en el ámbito de las amnistías en pro de la “reconciliación
nacional”, dando por cerrado el caso, justificando y encubriendo la
impunidad ante tan graves crímenes. No obstante, frente a esta
resolución, el 16 de enero de 2008, el juzgado central de Instrucción
nº 1 de la Audiencia Nacional resolvió que, ante la decisión
manifestada por la citada Corte de no investigar los delitos y llevar a
los responsables ante los tribunales, mantendrá su compromiso con el
proceso, y continuará con la instrucción del mismo a pesar de la
negativa del Estado guatemalteco y sus tribunales. Prueba de esta
voluntad es la toma de declaraciones a varios testigos guatemaltecos en
los primeros días de febrero en la Audiencia Nacional.