viernes, 4 de abril de 2008

Nueva organización regional de la CSI para las Américas

La nueva Organización Regional de la CSI para las Américas ha sido creada en su Congreso Fundador, celebrado en Panamá del 27 al 29 de marzo de 2008. La Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA) cuenta con 68 organizaciones afiliadas procedentes de 26 países de la región, con una membresía total superior a 50 millones de trabajadores y trabajadoras. 

"La creación de la CSA es un paso histórico del movimiento sindical en la región y garantizará una presencia fuerte y unificada del movimiento sindical, a fin de promover y defender los intereses de los trabajadores y trabajadoras en las Américas. Constituye la última etapa en el proceso de unificación del movimiento sindical internacional, que se iniciara con la fundación de la CSI en Viena, en noviembre de 2006", comentó el Secretario General de la CSI, Guy Ryder.
La Confederación Sindical Internacional (CSI) es la principal organización sindical internacional que representa los intereses de los trabajadores y trabajadoras del mundo. Surge de la fusión, en noviembre de 2006, de la Confederación Mundial del Trabajo (CMT) de inspiración democristiana y la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) de orientación socialdemócrata, creada en 1949. Además, agrupa a otras organizaciones que no contaban previamente con ninguna afiliación global.
La CSI representa a 168 millones de trabajadores de 155 países y territorios y cuenta con 311 afiliadas nacionales.
Ante la globalización de la economía, la CSI plantea la necesidad de defender el internacionalismo efectivo para reforzar el sindicalismo y su capacidad para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores y trabajadoras y sus familias, y esforzarse por defender los derechos humanos, la justicia social, la igualdad de género, la paz, la libertad y la democracia.
Si quieres saber más y estar al día de las campañas y acciones de la CSI visita su página web.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Convenio de Cooperación Sindical con América latina

El "Convenio de fortalecimiento de las organizaciones sindicales y de las estructuras regionales de coordinación sindical, fomentando el diálogo y la concertación social y favoreciendo la autoreforma" para América Latina fue firmado por la Fundación Paz y Solidaridad Serafín Aliaga (FPS-SA) de Comisiones Obreras en el año 2008 y cuenta con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Este plan de cooperación, cuya ejecución se alargará hasta el año 2012, parte de la consideración de las organizaciones sindicales latinoamericanas, tanto nacionales como subregionales y regionales, como agentes de desarrollo en sus respectivas áreas. De esta manera la FPS-SA contribuirá a fortalecer el sindicalismo en América Latina, en un contexto social, político y económico de agresión constante a los derechos laborales, económicos y sociales. 

¿Qué problemas abordamos?

De acuerdo al enfoque de trabajo de nuestra organización, en el proceso de identificación y diseño del Convenio se realizó atendiendo a dos niveles básicos: uno relativo al diagnóstico, selección y acuerdo de contrapartes y otro considerando la participación de todos los actores involucrados en el análisis de las problemas, la selección de alternativas y la definición de los objetivos de diferente nivel planteados finalmente.
El problema principal detectado fue la pérdida progresiva de la capacidad de incidencia de los sindicatos en América Latina. Se consideró, que las principales causas que habían llevado a esta situación eran, entre otras:
  • Falta de adaptación de las estructuras sindicales latinoamericanas al contexto: procesos de integración regional, incremento considerable de la economía informal, aumento de la concentración de empresas, presencia de trasnacionales, etc.
  • Fragmentación o atomización del movimiento sindical debido a las diferentes adscripciones políticas del movimiento sindical internacional en las últimas décadas, las convulsiones políticas - militares en la Región y sus secuelas y una ausencia de cultura en los sindicatos que priorice los intereses del conjunto frente al corporativismo. Esto dificulta la adopción de acuerdos y de posicionarse como actores de referencia.
  • Unido al punto anterior se detecta una falta de incorporación de políticas transversales, en especial las referidas a la equidad de género pero sin olvidar otras como la defensa de minorías étnicas o medioambientales.
  • Normativas y leyes que obstaculizan e impiden una normal acción sindical llegando incluso, en algunos países, a la represión sistemática.
En consecuencia, en un marco más general se consideró el incremento progresivo de los niveles de pobreza; una situación de la mujer especialmente precaria; los bajos niveles de sindicalización; explotación laboral; y dificultad en los sindicatos para ocupar su espacio y contribuir a generar dinámicas de desarrollo que promuevan la gobernabilidad democrática.

¿Qué objetivos perseguimos?

El Convenio trata de contribuir al diálogo social y a la negociación colectiva como medio para el desarrollo del trabajo decente, la disminución de la pobreza y la consolidación democrática en América Latina.
De manera específica, el Convenio busca mejorar la capacidad de incidencia de las Organizaciones Sindicales en América Latina en los espacios nacionales y supranacionales, esperando generar efectos positivos en la línea de contribuir al diálogo social y a la negociación colectiva como medio para el desarrollo del trabajo decente, la disminución de la pobreza y la consolidación democrática en la Región, de tal manera que las Organizaciones Sindicales puedan participar como actores relevantes.
Para las organizaciones sindicales el Diálogo Social es un instrumento valioso para proteger y promover los intereses de los trabajadores pues permite que se apliquen los principios propios de la democracia y se reconozca la dignidad de las personas en el lugar de trabajo. Constituye también un instrumento de probada eficacia para gestionar el cambio económico y social pues contribuye a preservar el consenso, la cohesión y la estabilidad en las sociedades democráticas.
Con este propósito, con el Convenio se pretende:
  • mejorar los procesos organizacionales y de coordinación en los diferentes espacios organizativos sindicales en los que se intervendrá.
  • reforzar a las Organizaciones en su capacidad de representar a las mujeres y de incorporar los temas de género en sus agendas de acción, en especial, en los procesos de negociación colectiva y de diálogo social.
  • mejorar la comunicación interna y externa de las Organizaciones.
  • mejorar su capacidad de análisis y propuestas, así como la formación de dirigentes y activistas de las Centrales y Coordinadoras Sindicales.
  • Además, se fomentarán relaciones de cooperación horizontal entre trabajadores/as y sus organizaciones sindicales en el Norte y el Sur a través de acciones de sensibilización social, formación, investigación e incidencia coordinadas con redes sindicales mundiales. 
Acciones comprendidas en el convenio


El Convenio incluye un conjunto de veintitrés (23) Acciones a través de las cuales se apoya el desarrollo de sindicatos y organizaciones fuertes, democráticas e independientes, política y financieramente, que representen y defiendan los derechos e intereses de las trabajadoras y trabajadores, buscando mejorar su capacidad de incidencia en los países de intervención, en el nivel Subregional y en toda la Región.
La identificación y diseño del Convenio constituyó un proceso participativo en el que las diferentes organizaciones contrapartes, beneficiarias y participantes en el mismo fueron parte activa en la identificación de los problemas abordados, en la determinación y elaboración de la estrategia de intervención y los diferentes objetivos planteados.
De esta manera, son nuestras contrapartes las responsables de la puesta en marcha, desarrollo de las Acciones y su gestión económica apoyadas por la FPS-SA que les presta soporte técnico a través de su personal en la sede de Madrid y del personal desplazado en la zona desde sus oficinas de Nicaragua, Perú y Uruguay.
  
¿Qué tipo de actividades se desarrollan?

Para conseguir los objetivos de diferente nivel señalados, las Acciones desarrollan actividades que responden a:

  • Apoyo a las  organizaciones sindicales, para que diseñen e implementen Planes estratégicos, Planes de Acción específicos, Estrategias de intervención sectoriales y Planes de mejora organizativa.
  • Apoyo a el establecimiento de Redes Sindicales según sectores priorizados en el Convenio (Energía, Eléctricas, Industrial, Comercio y Banca)
  • Apoyo la promoción y consolidación de espacios de coordinación Subregional
  • Participación de mujeres en los órganos de decisión de las organizaciones sindicales beneficiarias.
  • Apoyo a la creación y fortalecer las estructuras de género en las organizaciones sindicales beneficiarias.
  • Apoyo a la elaboración e implementación de Planes específicos elaborados en relación a problemáticas de género en las organizaciones sindicales
  • Formación de sindicalistas (50% de mujeres) en temáticas relacionadas con género – trabajo – y sindicalismo.
  • Apoyo a la creación y mantenimiento de espacios Web, comunicaciones virtuales
  • Apoyo a la elaboración y edición de publicaciones
  • Apoyo a la elaboración de documentos sobre temáticas relacionadas
  • Apoyo ala elaboración de materiales formativos
  • Asistencias legales y asesoramiento técnico a sindicatos, federaciones, comisiones negociadoras y mesas representativas.
  • Actividades formativas y de capacitación (30% específicamente de género) sobre temáticas abordadas en las diferentes Acciones del Convenio.
  • Apoyo para la elaboración de propuestas de posicionamiento en relación a sectores de intervención, áreas de trabajo y ámbitos de incidencia nacional, subregional y regional.
  • La elaboración y edición de materiales didácticos y divulgativos
  • Desarrollar actividades de formación y reflexión con Federaciones sectoriales de CCOO y la Red de Fundaciones Paz y Solidaridad.
  • La alimentación de la WEB del Observatorio del Trabajo en la Globalización www.observatoriodeltrabajo.org 

Además, también se pondrán en marcha Acciones, directamente desde la FPS-SA e impulsadas por las Federaciones de Rama de CCOO para favorecer el intercambio de experiencias y conocimiento y la creación o promoción de Redes Sectoriales.
  
Enfoque de genero

La FPyS SA está comprometida con la participación plena de todas las personas, sean hombres o mujeres, en el Desarrollo y en el fortalecimiento de las Organizaciones Sindicales como estrategia institucional. La Igualdad de Género es una de las prioridades clave de intervención y un aspecto trasversal en todas las actuaciones de Cooperación.
La Igualdad de Género es un principio básico en las Organizaciones Sindicales. Desde esta óptica, las mujeres dejan de ser las únicas demandantes de una política de igualdad de oportunidades y superación de las discriminaciones, ya que la organización está comprometida en ello. No obstante, algunas organizaciones sindicales que han planteado algún tipo de política de género, han considerado -erróneamente- que al adoptarse este enfoque desaparece la necesidad de desarrollar políticas específicas dirigidas a las mujeres y a su organización, ya que la perspectiva de género se considera responsabilidad del conjunto de la organización.
Desde el enfoque planteado en el diseño del Convenio, en tanto que la igualdad no sea un hecho, siguen siendo necesarias medidas específicas para que se produzca la equidad de género, de manera que busca no sólo posicionarlas en los espacios donde se decide en la organización, también se considera imprescindible fortalecer sus propias estructuras organizativas. 

¿Con quién trabajamos?

Las organizaciones sindicales socios locales, en su mayoría, son organizaciones con una larga trayectoria de trabajo en los campos laborales y sindicales que definen los contenidos del Convenio. Este recorrido de trabajo supone un conocimiento del medio laboral y sindical y de los actores implicados, así como la existencia de una estructura organizativa y de trabajo que ya ha desarrollado intervenciones semejantes, lo que ha facilitado enormemente el trabajo en la fase de identificación y formulación y asegura su capacidad en la ejecución pudiendo asumir nuevas actuaciones. En el caso de organizaciones con menos experiencia, que presentan limitaciones de recursos materiales o de estrategias o de recursos humanos pero con capacidad suficientes en relación a las líneas de intervención, se trabaja en la capacitación, fortalecimiento y acompañamiento como un proceso de mejora de competencias que posibilita a la contraparte superar estas carencias para poder generar respuestas propias a los desafíos y responder a los requerimientos y procesos derivados de la ejecución.
Las organizaciones que finalmente que actúan como socios locales en la ejecución de las Acciones de este Convenio son:
  • Organizaciones sindicales latinoamericanas de ámbito nacional, sub-regional y regional.
  • Federaciones por rama o sector de Comisiones Obreras en España.
  • ONG especializadas en la investigación, asesoría y asistencia técnica a organizaciones sindicales.
  • Entidades miembros de la Red Estatal de Fundaciones Paz y Solidaridad de España. 

¿Dónde trabajamos?

Las Acciones planteadas en el Convenio, se ejecutan en tres niveles territoriales: regional (América Latina), subregional (Centroamérica, Área Andina y Cono Sur) y país (El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Perú, Colombia, Uruguay, Argentina y Chile).
La referencia de intervención geográfica es la subregión y en función de la Acción planteada y del tipo de trabajo a desarrollar por las organizaciones sindicales existen Acciones con referencia geográfica continental, es decir cubren las tres subregiones.
A su vez, dentro de cada subregión hay Acciones concretas a realizar en países. Aunque cada una de las Acciones tiene especificidad propia, guardan coherencia entre sí y con el conjunto del resto de las Acciones ejecutadas en los otros niveles.

viernes, 14 de marzo de 2008

UGT ofrece su colaboración y solidaridad a los colectivos de mujeres de El Salvador y Guatemala

Fuente: UGT

La Secretaria Confederal para la Igualdad de UGT, Almudena Fontecha, ha recibido hoy, a varias representantes de colectivos de mujeres de El Salvador y Guatemala que denuncian el feminicidio y la violencia de género en sus países. Este encuentro ha servido para volver a mostrar el apoyo del sindicato a la lucha de estas mujeres y ofrecer un compromiso de colaboración con estos colectivos.

En el encuentro se recibió a Walda Barrios, Presidenta de la Junta Directiva de la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas, Glenda Vaquerano, Coordinadora del Programa de Violencia de Género de la Organización de Mujeres Salvadoreñas ORMUSA, y a varias representantes de la Asociación de Investigación y Especialización sobre temas Iberoamericanos.

UGT como parte de la Confederación Sindical Internacional (CSI) y de las Federaciones Sindicales Internacionales manifestó su solidaridad y su compromiso con los colectivos de mujeres de los países de Centroamérica tras un encuentro sobre “El papel de las organizaciones sindicales en la lucha contra la impunidad” que tuvo lugar en Guatemala el pasado mes de enero.

Entonces se suscribió una declaración en la que subrayaba “el rechazo a todo tipo de violencia o violación de los derechos humanos fundamentales y a la impunidad en Guatemala y en los demás países de Centroamérica”, y se hizo alusión explícita a la necesidad de que “el movimiento sindical asuma como prioritaria la lucha contra el feminicidio, adoptando medidas concretas que contribuyan a modificar esta nefasta violación del derecho a la vida de las mujeres”.

El feminicidio, una de las formas más extremas de violencia contra las mujeres, se ha incrementado en las últimas décadas en los países del denominado triángulo norte de Centroamérica, formado por Guatemala, El Salvador y Honduras. Allí, más de 3.500 mujeres fueron asesinadas en los últimos cinco años, y sólo durante 2006, más de 1.200.

En el primer semestre de 2007 se contabilizaron 306 asesinatos en Guatemala. En El Salvador hubo 390 feminicidios en 2005, mientras que en 2006, la cifra aumentó hasta las 437. También es conocida la situación en México, concretamente en Ciudad Juárez, donde se cuentan más de 500 mujeres asesinadas en 14 años.

Estos datos escalofriantes revelan que en estos países, la violencia contra las mujeres ha alcanzado niveles alarmantes que evidencian un crecimiento de la criminalidad que amenaza la democracia y la gobernabilidad de estos países, y pone de manifiesto la situación de inseguridad permanente en el que viven las centroamericanas por el mero hecho de ser mujeres.

Para entender la situación de indefensión y terror en el que viven las mujeres del triángulo norte, es necesario indagar en la violencia sufrida por la población femenina durante los años de los conflictos armados e incluso, tomar en cuenta que antes de las guerras, el estatus sociocultural de las mujeres en Centroamérica también era de exclusión y marginación, debido a las condiciones propias de un sistema de valores impuesto por el machismo enraizado en la cultura de la región que coloca a las mujeres en una permanente subordinación a normas jurídicas y sociales que ni las protegen ni las representan.

En líneas generales, el contexto y la situación actual de las mujeres en los países centroamericanos es similar. Los colectivos de mujeres denuncian que el principal problema es la impunidad, la falta de voluntad política y la responsabilidad de los estados en los feminicidios ya que las autoridades minimizan el problema haciendo invisible una realidad social.

La ley no se adecua con la realidad social y esto fomenta la violación sistemática de los derechos humanos. Por ello, reivindican una visibilización de la problemática y que se lleven a cabo políticas de prevención, sistemas de investigación y el desarrollo de un marco jurídico.

jueves, 31 de enero de 2008

Conferencia sindical internacional sobre el papel de las organizaciones sindicales en la lucha contra la impunidad

El jueves 31 de enero concluyó en la ciudad de Guatemala la Conferencia sindical internacional sobre el papel de las organizaciones sindicales en la lucha contra la impunidad, organizada por la CSI, sus organizaciones regionales ORIT y CLAT, sus afiliadas en Guatemala -CGTG y CUSG- y auspiciada por algunas Federaciones Sindicales Internacionales y por centrales europeas y norteamericanas, entre ellas CCOO. La conferencia fue inaugurada por el Presidente de Guatemala, Álvaro Colom, y al finalizar el evento se le hizo entrega de la declaración aprobada, a través del Ministro de Trabajo de Previsión social. En representación de CCOO participaron Laureano Cuerdo, responsable de América Latina, y Victoria Montero, responsable de derechos humanos, que intervino en uno de los paneles.
El propósito de la Conferencia era desarrollar y aplicar estrategias políticas y sindicales que promuevan las normas fundamentales del trabajo, reforzar la capacidad de los sindicatos para combatir la impunidad y conseguir que se investiguen a fondo los asesinatos de sindicalistas, para que los responsables de los mismos sean juzgados y castigados.

Guatemala es uno de los países más peligrosos para los sindicalistas. En la víspera de la conferencia, dos hombres armados asaltaron la sede la central guatemalteca CGTG, y tras amenazar de muerte a las personas que se encontraban allí , se llevaron dos equipos informáticos cuyo valor principal era la información que contenían.

En sus conclusiones, la Conferencia subraya la necesidad de esclarecer los casos de Pedro Zamora, Marco Tulio Ramirez, Raúl Castro Bosel y Rosalío González Villatoro, asesinados en los 12 últimos meses por ser dirigentes sindicales. La Conferencia comparte los criterios del Presidente Colom, sobre la urgencia de establecer bases sólidas para un diálogo social como mecanismo para generar confianza entre los interlocutores sociales. Es esencial también fortalecer las inspecciones de trabajo.

La comunidad internacional, por su parte, tiene que reiterar su apoyo político y material a la Comisión Interamericana contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) impulsada por la ONU. Su director, Carlos Castresana intervino en la conferencia con un testimonio que dejó una impresión muy fuerte en los delegados y delegadas.

El movimiento sindical va a incorporar como tema prioritario la lucha contra el “feminicidio”, que se considera absolutamente necesario tras el permanente aumento de asesinatos de mujeres en Guatemala y en Centroamérica. Asimismo, declaró durante la Conferencia la necesidad de desarrollar una campaña internacional en Guatemala y Centroamérica para fortalecer el derecho a la libertad sindical y a la negociación colectiva establecido en los convenios 87 y 98 de la OIT.

Coincidiendo con la celebración de la conferencia, como ya hemos mencionado, tuvieron lugar también los actos de conmemoración del 28º aniversario del asalto a la Embajada española. Este asalto terminó en una masacre que acabó con la vida de 36 personas (indígenas, estudiantes y funcionarios) que se encontraban en la embajada. Los hechos aún no se han esclarecido y los culpables no han sido castigados. En estos actos intervino Victoria Montero, junto a la Premio Nobel Rigoberta Menchú.

En relación con este asunto, la participación de CCOO tenía como finalidad añadida informar a los asistentes sobre la situación actual de la denuncia por genocidio que presentaron Rigoberta Menchú y otras víctimas en 1999 en la Audiencia Nacional, a la que CCOO dio soporte jurídico.

El pasado mes de diciembre la Corte de Constitucionalidad guatemalteca resolvió que los hechos denunciados eran de carácter político, por lo que se encuadrarían en el ámbito de las amnistías en pro de la “reconciliación nacional”, dando por cerrado el caso, justificando y encubriendo la impunidad ante tan graves crímenes. No obstante, frente a esta resolución, el 16 de enero de 2008, el juzgado central de Instrucción nº 1 de la Audiencia Nacional resolvió que, ante la decisión manifestada por la citada Corte de no investigar los delitos y llevar a los responsables ante los tribunales, mantendrá su compromiso con el proceso, y continuará con la instrucción del mismo a pesar de la negativa del Estado guatemalteco y sus tribunales.  Prueba de esta voluntad es la toma de declaraciones a varios testigos guatemaltecos en los primeros días de febrero en la Audiencia Nacional. 

lunes, 14 de enero de 2008

Trabajar en España



En su visita a Honduras en agosto de 2007, la Vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, manifestó el compromiso del Gobierno de España de establecer un mecanismo de contratación de trabajadores hondureños en origen por parte de empresas españolas en función de la demanda de mano de obra del mercado laboral español.
En este contexto, el pasado 14 de enero de 2008. el Embajador de Honduras en España, Excmo.Sr. D. José Eduardo Martell Mejia, y la Directora General de Inmigración, Excma. Sra. Marta Rodríguez Tarduchy Díaz, firmaron en Madrid un "Procedimiento para la gestión de un proyecto piloto de selección de trabajadores en la República de Honduras".
Como resultado de este acuerdo, las empresas españolas D&D Productors y Fruits Queralt están llevando a cabo un proceso de selección de 25 trabajadores hondureños para trabajar con carácter temporal en campañas de recogida y tratamiento de fruta en España.
La selección de los trabajadores hondureños se está llevando a cabo los días 2, 3 y 4 de abril en Tegucigalpa bajo la supervisión de la Secretaria de Trabajo y Seguridad Social y de la Organización Internacional para las Migraciones.
Los trabajadores que sean seleccionados viajaran a España a trabajar por un periodo de seis meses con condiciones de trabajo, salario y descansos iguales a las de los trabajadores españoles.
A su regreso a Honduras los seis meses de trabajo en España, los trabajadores hondureños deberán presentarse en la Embajada de España para acreditar su regreso. Del éxito de este primer proyecto dependerá el que se inicien otros procesos similares en los próximos meses.

martes, 1 de enero de 2008

Proyecto Fortalecimiento de organizaciones sindicales y de las estructuras regionales de coordinación sindical en Centroamérica

La FUNDACIÓN PAZ Y SOLIDARIDAD SERAFÍN ALIAGA vinculada a CCOO ha iniciado un Proyecto de Fortalecimiento de organizaciones sindicales y de las estructuras regionales de coordinación sindical en Centroamérica, en convenio con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo - AECID:

Zona de intervención: Centroamérica y América del Sur.

Convenio: Fortalecimiento de organizaciones sindicales y de las estructuras regionales de coordinación sindical, fomentando el diálogo y la concertación social y favoreciendo la auto reforma.

30% del convenio se destina a políticas laborales de equidad de género


5% del convenio se destina a la sensibilización y educación para el desarrollo en España de los trabajadores de los sectores públicos y privados de los diversos sectores de la producción en coordinación con redes sindicales mundiales.


Duración: 4 años.

Dirección de la sede central en España: C/ Rafael Calvo, 7 Esc D - 1º D 28010 Madrid

Tlf: 91 444 09 50
Fax: 91 446 19 77


Página web: http://www.pazysolidaridad.ccoo.es/

lunes, 3 de diciembre de 2007

Garantías en las condiciones de trabajo del personal laboral en el exterior.

En Madrid, a 3 de diciembre de 2007, las representaciones de la Administración General del Estado y de las Organizaciones Sindicales UGT, CC.OO., CSI-CSIF y C.I.G., suscriben el presente Acuerdo de la Mesa General de Negociación de la Administración General del Estado sobre condiciones de trabajo para el personal laboral que presta servicios en el exterior al servicio de la Administración General del Estado y sus Organismos Autónomos.

Este acuerdo viene a paliar -en parte- tanto la coexistencia de dos códigos laborales diferentes (local y español), como de los vacíos normativos de la condición de trabajador expatriado. 

Queda por resolver, la exclusión del Convenio Único de la Administración General del Estado. 
Su aplicación en Honduras se limita al personal contratado laboral de la Embajada de España: Cancillería y Residencia del Embajador, personal de AECID (Oficina Técnica de Cooperación y Centro Cultural) y Oficina Económico y Comercial.
Consulta el texto íntegro en el BOE.


Gobierno y sindicatos firman el acuerdo para mejorar las condiciones de trabajo del personal laboral en el servicio exterior

• Concluye un largo proceso negociador que ha durado 15 años
• Beneficiará a más de 6.000 contratados laborales que realizan su trabajo fuera de España


El Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos y la Ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, y han presidido la firma del acuerdo entre la Administración General del Estado y los sindicatos UGT, CC.OO, CSI-CSIF y CIG para mejorar las condiciones de trabajo del personal laboral en el servicio exterior. Un colectivo con más de 6.000 empleados públicos que prestan sus servicios en oficinas adscritas a embajadas y consulados de España en los distintos países que, por primera vez, verán reconocidos sus
derechos laborales, tanto en el plano individual como colectivo, tras quince años de negociación.
El Consejo de Ministros del 1 de septiembre de 2006, que aprobó medidas para la potenciación de la acción exterior del Estado, estableció que en el plazo de un año se determinaría el conjunto de condiciones mínimas aplicables a todo el personal contratado en el exterior.


MEJORA DE LAS CONDICIONES DE TRABAJO
El acuerdo alcanzado supone el establecimiento de un marco regulador único de las condiciones de trabajo aplicables a este colectivo, que afecta a todo el personal laboral que presta servicios en el exterior con independencia de su nacionalidad -en un 50% es española o comunitaria- y de la legislación que regule sus contratos.
• Derechos individuales: se reconocen para este colectivo los mismos que al resto del personal laboral en el ámbito de la Administración General del Estado. El contenido de estos derechos se refiere a las licencias, permisos, vacaciones, jornadas y horarios, excedencias, modificación de las condiciones de trabajo, jubilación, régimen disciplinario y suspensión del contrato de trabajo.
• Derechos colectivos: se reconoce por primera vez el derecho a la representación colectiva de estos trabajadores y se regulan los órganos de representación que han de canalizar la misma. Asimismo, se reconoce la participación del personal laboral exterior en los planes de Formación Profesional y Acción Social que se articulan en los distintos departamentos ministeriales y organismos.
Además, se sientan las bases para proceder a un posterior análisis, normalización y desarrollo de materias tales como clasificación profesional, movilidad y estructura retributiva, habida cuenta la dispersión que caracteriza a este colectivo.


SITUACIÓN DEL COLECTIVO
Con el acuerdo alcanzado se resuelve la situación de los contratados laborales en el servicio exterior, que hasta ahora, debido a su dispersión geográfica, a su distinta procedencia nacional y a la complejidad derivada de distintos procedimientos jurídicos aplicables, no tenían reguladas sus condiciones de trabajo con carácter general, ni se les aplicaban los estándares mínimos de la legislación española, especialmente en lo que se refiere al ejercicio individual de sus derechos.
De los 9.600 empleados públicos en el exterior, el 30% se encuentra sujeto a régimen funcionarial. El personal restante, en torno a 6.000 efectivos, es personal sujeto a régimen laboral. En su gran mayoría (91%) este colectivo, que ahora verá mejorada su situación, mantiene actualmente regulada su relación laboral por un contrato de trabajo sometido a la legislación local. Junto a éstos, un 2% está incluido en el ámbito del II Convenio Colectivo Único para el personal laboral de la Administración General del Estado, un 5% se acoge a la legislación laboral española (Estatuto de los Trabajadores) y, por último, un 2% está en otras situaciones.


Acceder al decreto en: http://www.boe.es/boe/dias/2008/02/08/pdfs/A06902-06910.pdf

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Entrevista a Gerardina Gonzále Marroquín, Directora de la Oficina Subregional de la OIT para Centroamérica, Haití, Panamá y y República Dominicana

Fuente: Instituto Sindical para América Central y el Caribe - ISACC

 “Los seres humanos deberíamos tener la capacidad de estar por encima
de los intereses personales para poder atender el bien común”.

Gerardina González Marroquín se desempeñó, hasta el 31 de diciembre de 2007, como Directora de la Oficina Subregional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para Centroamérica, Haití, Panamá y República Dominicana establecida en Costa Rica para luego continuar siendo funcionaria de la OIT en Ginebra, Suiza.


¿Cómo se relacionó su trabajo en la OIT con el movimiento sindical de la región? Esas y otras preguntas se le hicieron en esta entrevista en el marco de la Cumbre Sindical de América Central y El Caribe que se realizó en Ciudad de Guatemala en noviembre del año pasado.


LU: ¿De qué manera su trabajo en la OIT se relaciona con el movimiento sindical de la región?


GG: La OIT es la única organización tripartita del sistema de Naciones Unidas. Eso quiere decir que los estados miembros de la OIT participan con delegaciones integradas por los empresarios, por los trabajadores y por los gobiernos. La oficina internacional del trabajo tiene que atender a los representantes de cada uno de esos tres mandantes. Por eso es que atendemos al movimiento sindical en todos los países que son miembros de la OIT.


LU: En esa relación tripartita, ¿cómo ve usted la situación del movimiento sindical de la región?


GG: Pienso que el movimiento sindical es un movimiento caracterizado por pequeñas organizaciones de trabajadores que no están muy unidas entre sí y que no son organizaciones muy fuertes. Me parece que el principal reto que tiene el movimiento sindical en esta subregión es intentar unir a todas esas organizaciones porque la unión hace la fuerza y porque no tiene mucho sentido que en países pequeños tengamos tantas organizaciones. Tampoco tiene mucho sentido que las organizaciones compitan entre sí, al contrario, deben estar unidas.


El ideal sería tener una sola organización, central, fuerte, que pudiera representar a los trabajadores del país en forma unitaria. Ese ideal es difícil de alcanzar, pero al menos deberíamos tener organizaciones sindicales unidas, coordinadas entre sí para potenciar sus recursos, sus posibilidades y su fuerza.


LU: ¿A qué cree que se deba esa desunión y esa competencia entre las organizaciones?

GG: Creo que en algunas oportunidades se trata del resultado de procesos históricos y en otras oportunidades se trata del resultado de confrontaciones de líderes sindicales entre sí. Hay distintas razones, pero cualquiera que sea el origen de la situación, lo importante es superarla, lo importante es que pudiéramos avanzar hacia un movimiento sindical más unido.


LU: ¿Qué opina usted de la realización de esta cumbre?


GG: Esta cumbre renueva las esperanzas que tenemos acerca de la posibilidad de tener un movimiento sindical unido. Es la primera vez que tenemos a todos los grupos sindicales juntos. Es la primera vez que podemos discutir y analizar temas en forma conjunta y esto facilita el camino hacia la unidad que tanto necesitamos.


Lo importante es que podamos entender que tenemos problemas comunes y que esos problemas comunes hay que resolverlos con planteamientos comunes.


Hay que avanzar un poco en ese camino y lo que esperamos es que esta primera cumbre sea el inicio de un proceso que realmente fructifique y que pueda asegurar una mayor coordinación y una mayor cohesión dentro del movimiento sindical.


LU: ¿Cuáles son otros desafíos u obstáculos que enfrenta el movimiento sindical?


GG: Yo creo que algunos otros obstáculos son: la necesidad de tener mayor capacitación, yo desearía ver en Centroamérica un movimiento sindical donde tuviéramos a los líderes y a los miembros de las organizaciones sindicales bien formados, capaces de entender los problemas que están sucediendo en la economía, en la vida política, en la vida social de los países. Esto requiere un esfuerzo serio de capacitación y de análisis.


Es necesario exponer a los sindicalistas a distintas ideas, a distintos modelos, a distintas opciones para que al final, una vez que conozcan todo lo que hay, puedan decidir qué quieren para Centroamérica, pero que puedan decidirlo con pleno conocimiento de las opciones que existen y que puedan decidir también conociendo cuáles serían las consecuencias de esas decisiones, porque todas las decisiones que tomemos van a tener consecuencias, algunas muy positivas y algunas no tanto, pero hay que saber cuáles son esas consecuencias.


Hay un gran desafío en materia de educación y capacitación. También en entender que el mundo cambia continuamente y que cuando hablamos de adaptación al cambio, no significa que nosotros vamos a aceptar cualquier cambio y a cualquier precio, pero significa que sí tenemos que estar preparados para cambiar y para adaptarnos a las nuevas circunstancias que la vida nos va presentando; y resistirse al cambio, que es una tendencia natural en los seres humanos, es una batalla perdida desde un principio. Frente a un cambio uno tiene que ver cómo lo toma y cómo los asume.


La pregunta no es si uno puede asumir o no ese cambio, sino, cómo.


Nosotros debemos promover y adoptar el cambio, pero preservando los principios y los valores y los ideales en los cuales creemos y eso es lo que hay que defender.

LU: ¿Cómo desde su puesto en la OIT apoya a que el movimiento sindical supere estos obstáculos?

GG: La dirección de la oficina subregional de la OIT tiene bajo su responsabilidad coordinar las acciones que la oficina desarrolla para los empleadores, para los trabajadores y para los gobiernos.


Una de las preocupaciones importantes es lograr la fortaleza de los actores sociales, lograr un movimiento sindical más fuerte, mejor capacitado, técnicamente más competente, más representativo, más democrático, más hábil negociador, más sólido y más unido. Ese sería el ideal


¿Cómo lo hacemos? Hay un especialista para las actividades de los trabajadores en la oficina, pero también hay todo un equipo de especialista y podemos contratar consultores para atender necesidades puntuales. Hay un programa de actividades para los trabajadores y nos preocupa siempre que ese programa se cumpla a cabalidad, dedicamos suficientes fondos para esas actividades. Esas serían las acciones directas.


Hay otras acciones, por ejemplo, las conversaciones, el diálogo y la negociación con los propios dirigentes centroamericanos en materia laboral; ayudaros; apoyarlos; en algunas oportunidades disentir y muy respetuosamente señalar lo que nosotros consideramos que no es lo más conveniente, pero obviamente la decisión al final siempre es del movimiento sindical porque en la OIT cada uno de los grupos es independiente entre sí, ellos deciden qué es lo que quieren, la oficina sólo está ahí para asesorarlos y apoyarlos técnicamente o para darles algún consejo oportuno.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Previsión del Gobierno acerca de la firma de un acuerdo con Honduras para facilitar la contratación de trabajadores en origen


En los acuerdos bilaterales de regulación y ordenación de flujos migratorios se regulan de modo global aspectos tales como la contratación de trabajadores estables o de temporada, las condiciones laborales y derechos sociales de los trabajadores migrantes, la tramitación de los correspondientes visados, y el retorno voluntario de trabajadores migrantes.
En definitiva, se articula, mediante procedimientos ágiles, la posibilidad de la migración laboral desde dichos países a España, por lo que supone también un instrumento eficaz de prevención de la inmigración ilegal y de ayuda al desarrollo.
España ha firmado en el continente americano acuerdos de este tipo con Colombia, Ecuador y la República Dominicana.
No parece necesaria, sin embargo, la firma de un acuerdo hispano-hondureño de esta naturaleza, aunque en el supuesto de que se iniciasen otras relaciones en el ámbito laboral, podría tratarse de manera global y con carácter genérico el tema de los flujos migratorios laborales, al mismo tiempo que otros temas de interés para España.
No obstante, la inexistencia de Acuerdo no impide realizar alguna experiencia conjunta, sobre todo cuando la parte empresarial manifieste un interés específico por algún colectivo profesional de ese país de América
Central.
Madrid, 7 de noviembre de 2007.—El Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes.